Propuestas firmes para tener comunidades seguras. Desde la consolidación del mando civil en la Guardia Nacional hasta el fortalecimiento de nuestras policías locales, pasando por la creación de unidades especializadas para combatir la extorsión. Pero también dando herramientas al Poder Judicial para que sea independiente, pero también eficiente; con más jueces federales y estatales y mejores recursos técnicos, financieros y humanos.

La seguridad es también una inversión social que crea comunidad, solidaridad y resiliencia, a través de actividades de cercanía como el deporte y la cultura, previniendo el delito y aumentando la confianza.

Trabajar desde el Senado para apuntalar un sistema de salud sólido y accesible para todos, comienza con el rescate del seguro popular hasta la implementación de innovadoras soluciones tecnológicas. Garantizar que todas las personas, sin importar su lugar de residencia, tengan acceso a atención médica de calidad, con medicamentos oportunos y tratamientos completos será la prioridad.

Fortalecer sistemas de atención especializada contra el cáncer, invertirle a la salud mental; y transformar el panorama de la salud en Sonora, para que nunca nadie se sienta desamparado en la búsqueda de cuidado que merece, descentralizando las decisiones y enfocándonos en la optimización de los servicios.

Generar los consensos para crear y modificar las leyes que le den un giro a la organización económica, para generar crecimiento que beneficie a los hogares sonorenses. Acompañar el crecimiento de los negocios locales, mejorar el entorno para que abran nuevas micro y pequeñas empresas. Intervenir en el mercado de la vivienda para que los sonorenses puedan tener un patrimonio, sin perder calidad de vida. Poner los subsidios de la luz en la ley y un monitoreo permanente de los precios de la canasta básica para prevenir abusos.

En una economía en la que participemos todos, con programas específicos para que las mujeres, los jóvenes y, particularmente, los adultos mayores, puedan explotar sus conocimientos y experiencias en nuevos emprendimientos. Es momento de crear economías que nos sirvan a todos.

Ser el vocero de las causas ciudadanas, en el Senado y frente al gobierno. Las causas ciudadanas son muchas y de todos tipos. Todas merecen atención y una gestión eficiente de cada petición o demanda. Todas las causas ciudadanas tienen un objetivo en común, una mejor calidad de vida para todos.

Recuperar los recursos para los municipios incluidos en el Fondo Minero, proteger, apoyar y no estorbar el trabajo de las madres buscadoras, darle vida al campo y la pesca, elevar la calidad de vida del medio rural, reconectar con los jóvenes, cuidar nuestro pasado mirando al futuro; los sonorenses queremos que la calidad de vida sea total, no por episodios.

Representar los intereses de la mujer significa impulsar la igualdad en todos los ámbitos de vida de las niñas, adolescentes y mujeres sonorenses. Fortalecer sus capacidades, mejorar su seguridad, garantizar la atención especializada en salud, detonar su potencial económico; todos son retos para los que debemos romper los techos de cristal de todos los sectores, cerrando las brechas de la desigualdad desde la casa y la escuela, hasta las empresas y negocios.

 

Los jóvenes son los protagonistas de la historia. Llegó la hora de los jóvenes. Juntos legislaremos por sus causas, anhelos y sueños. Los jóvenes mexicanos necesitan certeza de que no serán abandonados a su suerte, con las facturas de un gobierno de improvisaciones y ocurrencias.

 

Se propone trabajar para modificar las leyes del IVA y el IEPS para que una parte de los impuestos a la gasolina se destine al mejoramiento de los municipios, incluyendo a los fronterizos, a través de un Fondo para la Prosperidad Fronteriza. Además, se busca fortalecer la autonomía de organismos como el INAI y el INE, así como la independencia del poder judicial, para que sus decisiones se apeguen a la ley sin injerencias externas. Por otro lado, se plantea rescatar los esquemas de apoyo a las organizaciones de la sociedad civil, y promover desde el Senado las modificaciones necesarias para que los gobiernos de coalición puedan convertirse en una realidad que una a las fuerzas políticas nacionales en la administración pública.