Ser competitivos para no ofrecer inversión a través de la explotación de los trabajadores

 

Ser competitivos para no ofrecer inversión a través de la explotación de los trabajadores.

Muy buenas tardes a todas y todos ustedes.

Saludo con el afecto, el cariño de siempre, a don Joaquín Gamboa Pascoe, el amigo de todos nosotros, con quien durante tantos años hemos tenido la posibilidad de platicar y siempre escuchar sus reflexiones y tener la oportunidad de un buen consejo.

La sensibilidad política y sobre todo la experiencia acumulada por don Joaquín, le permite ser un magnifico interlocutor de los trabajadores de México con un gobierno o un partido en el gobierno como el nuestro.

De ahí viene la alianza histórica que el PRI ha mantenido con el movimiento obrero mexicano y en especial con la CTM, la central más importante del mismo.

A través de don Joaquín les envío saludos a todos y cada uno de los miembros de la CTM, de sus sindicatos, de sus dirigencias estatales, de todos aquellos que son los que hacen la fortaleza de esta organización.

Hoy Carolina Monroy del Mazo y yo, venimos a solicitarles su apoyo para poder participar en esta elección del próximo presidente y secretaria general del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, y lo hemos recibido y asumimos un compromiso.

El compromiso más importante es estar siempre cerca de los trabajadores y representando sus legítimos intereses.

Es que no podría ser de otra manera. Así como bien lo expresó en palabras sencillas pero firmes hace un momento don Joaquín: lo que nos interesa a los obreros, a los trabajadores, es que las buenas cosas sucedan, pasen, que en el bolsillo de los trabajadores se reflejen estas grandes reformas, en las que han participado ustedes directamente su representación en el Congreso de la Unión.

Por eso es que CTM, el movimiento obrero en sí mismo, nunca debe perder su representación en el Congreso, porque ahí es donde se hace valer la defensa de los intereses, en cada una de las leyes que se van aprobando, en cada uno de los cambios que se van construyendo.

En estos últimos tres años hemos tenido el privilegio –que como legisladores se nos dio la confianza– de acompañar al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, lo hicimos en el Congreso como diputados, como senadores, algunos, y como diputada electa actualmente otras y otros más, como Carolina.

Y tenemos muy claro que es lo que queremos hacer en los próximos años y por eso queremos ir al Comité Ejecutivo Nacional del PRI.

Sabemos que las reformas por sí mismas –como bien lo señalo don Joaquín hace un momento–, no serían útiles si no las llevamos hasta sus últimas consecuencias y sus últimas consecuencias –les decíamos Carolina y yo hace un momento a los jóvenes de las redes por México del PRI– son que éstas generen crecimiento económico, con ello se traiga empleo bien remunerado y que ese empleo bien remunerado ayude mucho a las familias mexicanas y disminuya la desigualdad lacerante que se ha construido en los últimos años, por falta de crecimiento económico y, porque lo poco que crecemos se reparte mal. Poquito y mal repartido, desigualdad segura.

Ahí está el valor de las Reformas, si fuimos con el apoyo y también siguiendo las exigencias del movimiento obrero, al llevar a cabo una Reforma Educativa, es porque esa Reforma Educativa tiene que darle a las nuevas generaciones más calidad en cada uno los productos acabados que tenga, en nuestros niños, en nuestros jóvenes.

Porque decía hace un momento y lo repito: no hay mejor igualador social en el mundo que sea distinto a educación de calidad y empleo digno, no hace la diferencia tener el mismo monto de la chequera del hombre más rico.

Si tenemos educación de calidad, y empleo digno y bien remunerado, somos competitivos en igualdad de condiciones que cualquier otro y eso nos iguala.

Y eso es lo que queremos para los trabajadores de México, que nos igualen, que nos respeten en nuestros derechos y sobre todo que se impulse el crecimiento económico que genere más empleo.

Para eso también las otras reformas. No se hizo una reforma en materia de Telecomunicaciones simplemente para incursionar en la modernidad, se hizo porque esa nos ayuda a crecer, nos hace más competitivos.

No se hizo una reforma en materia de Competencia Económica simplemente por ponernos al día, sino para acabar con los monopolios, porque los monopolios no hacen menos competitivos y ser menos competitivos quiere decir que atraemos menos inversión y se genera menos crecimiento y sin esto son menos empleos.

Siempre nos preguntamos: ¿Las reformas sirven para crecer? ¿El Crecimiento para generar empleos y los empleos tiene que ser bien remunerados? Entonces vamos con las reformas.

Por eso fuimos también a la Reforma Energética, un planteamiento valiente, audaz, del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, cuyo principio fundamental es no ceder la propiedad de ni una gota de petróleo a nadie en lo particular, sigue siendo propiedad de la nación.

Pero lo importante es combinar fuerzas para poderle dar más energía a México, energía más barata para hacernos más competitivos y al hacernos más competitivos, en ese momento hay inversión, crecimiento, empleo y menos desigualdad. Es sencilla la fórmula.

Lo hemos hecho porque creemos que esos son los pasos en la ruta correcta.

Un ejemplo: en el Siglo XX y esas fueron las grandes batallas y luchas que dio este movimiento obrero en defensa de los trabajadores, la supuesta competitividad se lograba con los países que daban más mano de obra barata.

El movimiento obrero y la CTM en específico, defendió uno a uno los contratos y los derechos de los trabajadores. Ahí es donde estuvo la verdadera pelea: no dejar que se perdiera el salario y el poder adquisitivo de los trabajadores.

Pero la competencia en el mundo era eso y poco a poco nos fueron desplazando algunos países que sí sacrificaron el salario de los trabajadores, salarios bajos para recibir inversiones.

Lo vimos en muchos países, señalo el fenómeno de China y la atracción de inversión en ese país fue por salarios bajos. Algunos países del Hemisferio Sudamericano o Centroamericano, por salarios bajos. Pero en México el movimiento obrero nunca permitió que eso fuera más de la cuenta.

Pero estamos en el Siglo XXI y hoy en día la competitividad no gira alrededor de salarios bajos; hoy en día la competitividad de un país se da por energía barata, suficiente y limpia.

Si nosotros conseguimos ser competitivos con base en la transformación de México en el sector energético, los inversionistas y aquellos que necesitan empleo, porque hay educación de calidad, pagarán correctamente los salarios justos. No estarán ofreciendo inversiones a través de la explotación de los trabajadores.

Ahí está el quid de la Reforma Energética: ir hacia su revolución para tener energía barata.

Ha sucedido que por falta de esa competitividad, incluso en algunos países del norte, inversionistas mexicanos y me refiero a Nuevo León, fueron y pusieron sus empresas en Estados Unidos, porque tenían energía barata, aunque pagarán salarios caros.

Ojo, no les importa pagar salarios caros si tienen energía barata y eso es lo correcto, por eso México tiene que ir al encuentro de esa transformación para ser más competitivo y la competitividad atraer inversión y generar más empleo. Esa es la ruta que tenemos que recorrer.

Pero hasta ahora solo hemos logrado dar los primeros grandes pasos: Reformas estructurales como nunca antes había pensado alguien, que se atrevió a llevarlas a cabo con imaginación, talento y visión de futuro el presidente Enrique Peña Nieto.

Toca a este PRI –que ustedes están apoyando– que se construya a partir del 20 de agosto, acompañar al Presidente en los próximos años, para que esas reformas hagan realidad la competitividad y el crecimiento económico.

Por eso Carolina y su amigo, queremos ir al Comité Ejecutivo Nacional, para que como uno solo, con obreros, con campesinos, con sectores populares, con jóvenes, con mujeres, con todos aquellos que crean en un México mejor, hagamos equipo y vayamos al encuentro de un México moderno, de un México mejor en donde las cosas buenas pasen.

Les agradezco mucho a ustedes la cortesía de habernos recibido, el calor humano y sobre todo la limpia forma en la cual ustedes nos dan su apoyo para poder estar al frente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, no podíamos esperar menos de una tradicional y fuerte organización política como lo es la CTM. No les vamos a fallar.

Muchas gracias.

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