Protesta como Coordinador de los Diputados del PRI

Palabras del Senador Manlio Fabio Beltrones R., en la Toma de Protesta como Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados de la LXII Legislatura, celebrada en el auditorio Plutarco Elías Calles del CEN del PRI.

Hace cuarenta días, la mayoría de los electores tomaron dos decisiones: primero: que el país viva una segunda alternancia. Y segundo: que esa segunda alternancia sea conducida por el PRI.

Luego de doce años, en los que la primera alternancia de la democracia mexicana se guardó el cambio en los bolsillos y terminó quedando a deber, somos nuevamente merecedores de la confianza de la mayoría.

El tránsito a la segunda alternancia abre la posibilidad de ser el punto de partida del lanzamiento de una iniciativa formal de recomposición política que habrá de encabezar Enrique Peña Nieto, como Presidente de México.  Esa recomposición será acompañada por la representación del PRI en el Poder Legislativo, el espacio estratégico más importante para la construcción de la gobernabilidad y la eficiencia del Estado.

El mandato de las urnas es claro: los mexicanos optaron por un Congreso plural, sin mayorías. Ya el candidato ganador, Enrique Peña Nieto, lo ha dice: ejercerá una presidencia democrática que gobernará desde la pluralidad.  Por ello, para acompañar responsablemente el ejercicio de la presidencia democrática, los 207 diputados del PRI que instalaremos el próximo 1 de septiembre la LXII legislatura, constituiremos el grupo mayor de la cámara de diputados.

Digo grupo mayor y no mayoría por un hecho contundente: desde 1997 ningún partido tiene la mayoría.  Somos el grupo mayor.  No es un asunto de términos, sino de tener el valor de conocer nuestros límites y desafíos.

No podemos auto engañarnos.  Simular o construir mayorías ficticias puede tener costos muy altos.

La idea de conformar un grupo mayor parte de la definición de sus objetivos, no del cálculo de su tamaño.  Por ello, permítanme esbozar cinco objetivos que deberá conseguir nuestro grupo parlamentario:

Primero.-

Como ya se ha dicho, el grupo mayor tiene como principal objetivo acompañar la segunda alternancia.  Nuestra tarea será la de construir las alianzas legislativas que aporten valor al trazo transformador que ha planteado Enrique Peña Nieto.

Que un priista ocupe la Presidencia de la República debe significar, para nosotros los diputados del PRI, una responsabilidad: la de representar los intereses de un partido en el gobierno que asumió claros compromisos con el pueblo de México.

Una mayoría artificial no puede asegurar gobernabilidad ni rumbo claro.  El grupo mayor, que se reconoce en su realidad, tiene más posibilidades de emprender con éxito las exigencias más apremiantes de la sociedad mexicana.

Segundo.-

Queremos construir alianzas para gobernar, no para que nos gobiernen.  Las alianzas parlamentarias del grupo deberán configurarse a partir de nuevos arreglos, no podrán ser superficiales o de objetivos exclusivamente electorales.  Hablamos de acuerdos de mediano plazo que recojan hipótesis de trabajo y visiones estratégicas articuladas por objetivos fundamentales.  Un grupo mayor que construye acuerdos duraderos y no concesiones de corto plazo y que, ante el riesgo de la imposición de las minorías, debe actuar con cohesión y consensos.  Si el grupo mayor no se gobierna desde dentro, corre el riesgo de ser gobernado desde fuera.

Tercero.-

El grupo mayor asume sus responsabilidades externas, frente a la sociedad y frente a los otros grupos parlamentarios.  En el primer caso, el objetivo es claro: “construir el verdadero diálogo democrático entre ciudadanos a favor del país”.  Gobernar con la gente, actuar en reflejo de sus preocupaciones, exigencias y aspiraciones.

Con los otros grupos parlamentarios, diálogo, debate, respeto y reconocimiento de la verdadera correlación de fuerzas políticas.  Si queremos encabezar una alianza transformadora en la pluralidad, deberemos tener mucha disposición, mucho diálogo, mucha participación y mucha negociación.  Con el liderazgo de una presidencia democrática, habremos de construir los acuerdos por las reformas.  Decía don Jesús Reyes Heroles: “más vale la fuerza de la política que la política de la fuerza”.  Hoy, permítanme tener la audacia de parafrasearlo: más vale la fuerza de los acuerdos que los acuerdos a la fuerza.

Cuarto.-

Un grupo mayor como razón de estado para crear los acuerdos indispensables y lograr crecer y activar el mercado interno, aprobar una reforma hacendaria integral y tomar las decisiones económicas que permitan alcanzar un ritmo de crecimiento sostenido, con igualdad y estabilidad.  Estos cambios no los puede garantizar un solo grupo.  Se necesita de un gobierno con claridad de rumbo y del respaldo de la pluralidad política, económica y social del país.

El grupo parlamentario del PRI en cámara de diputados, tendrá el reto de encaminar este acuerdo por la vía de la inclusión, y diseñar incentivos para la cooperación política.

Quinto.-

Este grupo parlamentario entiende la división de poderes como distribución de responsabilidades.  Que nadie se engañe o equivoque. Como la fuerza legislativa del partido en el poder, nuestra agenda es la del ejecutivo. No hay dos proyectos de país. Es uno solo.  Por tanto, suscribimos y hacemos nuestras las tres iniciativas que serán presentadas al congreso de la unión en septiembre:

1.- La creación de una comisión nacional anticorrupción.  La corrupción somete a nuestra economía a un futuro de mediocridad.  Fuerte se escucha el reclamo de la sociedad sobre este asunto.  Por eso la propuesta es pertinente y urgente.

2.- La profundización y ampliación de la transparencia en todos los órdenes de gobierno y poderes de la unión.  La transparencia es un valor esencial de la democracia.

3.- La crisis de credibilidad sobre las formas y métodos de acceso al poder, corroe el vínculo entre sociedad y gobierno.  por ello, antes de que esa crisis de credibilidad se convierta en crisis de gobernabilidad, celebramos la creación de una instancia ciudadana y autónoma que supervise la contratación de medios de comunicación con fines publicitarios, en todos los niveles de gobierno.

Estas primeras iniciativas atienden exigencias ciudadanas, reflejan sensibilidad política y apuntan hacia el ejercicio de una presidencia democrática.

Compañeras y compañeros:

Estamos en el umbral de la segunda alternancia democrática de México.  Cambia el gobierno y el PRI en el gobierno tiene el desafío de asegurar ese cambio con rumbo, que fue votado mayoritariamente el pasado 1 de julio.

Yo les hago dos invitaciones:

Primero: que tengamos siempre presente la responsabilidad de las urnas, donde está fundado el liderazgo democrático de enrique peña nieto.  Los mexicanos decidieron y nos corresponde acatar ese mandato con determinación y con resultados.  Es un momento crítico en el que no caben los regateos ni las evasivas.

Segundo: invitarlos a prepararnos para asumir nuestra nueva encomienda con sentido de la historia y con visión de futuro.

Conservémonos en la determinación de estar a la altura de las exigencias de los mexicanos.

Muchas gracias.

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