15-03-2016

Primero la ruta y después l@s candidat@s

Muy buenas tardes.

Quiero aprovechar esta oportunidad de llevar a cabo la clausura de esta sesión extraordinaria del Consejo Político Estatal del PRI aquí en nuestro querido estado de Sonora, para saludar con enorme respeto y con amistad a la gobernadora del Estado de Sonora, Claudia Pavlovich.

Lo hago no en un sentido de mera institucionalidad, sino como un reconocimiento a una militante priista que supo abordar desde el principio la tarea de darle al PRI nuevamente en este estado en donde nació la Revolución, la oportunidad de retomar en la alternancia de gobierno, un proyecto de gobierno que venga a darle resultados a Sonora.

Eso para nosotros significa un orgullo. A todos aquellos que creímos y supimos en que la unidad y sobre todo la visión de un Sonora mejor como el que ella nos propuso, con un programa de gobierno que el partido dispuso, nos llevó a un triunfo electoral y hoy nos da la oportunidad nuevamente en el gobierno de demostrar lo talentosa que son las mujeres y los hombres de Sonora, en ese orden.

Felicidades gobernadora.

Lo hago confiado, como lo dijo nuestro amigo el talentoso presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, Gilberto Gutiérrez Sánchez, también confiado en que esta equidad, esta igualdad, esta lucha que no ha terminado, sea pareja: que también nos den oportunidades a los hombres, gobernadora.

Y es que no podríamos entender de diferente manera la forma de hacer política, sobre todo en un estado tan revolucionario como el nuestro y, revolución significa evolución. Esa es la tarea de un buen gobierno, acompañado de un buen partido.

Evolucionar y ver hacia delante la mejor forma cómo se pueden cumplir con los compromisos y con los ideales. Hoy aquí tanto Gilberto Gutiérrez como Blanca Andrea de la Mora, han venido a asumir un compromiso con el priismo.

Este compromiso que todos estamos visualizando debe cristalizar en seguir generando ideas, proyectos, acompañamiento, apoyo y demanda a un gobierno exigido de dar resultados, después de estar sustituyendo a gobiernos fallidos en lo mismo.

Por ello hoy instalamos este Consejo Extraordinario y hoy elegimos a esta dirigencia permanente. Una maestra que se ha hecho en el aula y ha formado en la aula a muchos sonorenses y un destacado abogado que en su militancia ha permanecido con perseverancia hasta alcanzar la presidencia del Comité Directivo Estatal del PRI.

Ese es el PRI que nosotros conocemos, tanto en las oportunidades como en las debilidades en las que pudimos estar circunstancialmente. Y es que el PRI tiene memoria –y lo hemos platicado en repetidas ocasiones– y no nada más observa la perseverancia, sino que destaca las lealtades.

Y es ahí donde encuentra su verdadera fortaleza. Aquí hemos escuchado los finos conceptos políticos del hoy presidente del Comité  Directivo Estatal del PRI. No podíamos esperar menos de su inteligencia. Hay ideas en los priistas; hay ideales en los priistas; hay anhelos y deseos de cambio.

A ellos correspondemos con unidad y la unidad se ha dado por la inclusión. La inclusión que se ha tenido tanto en el partido como también en el gobierno. Por ello saludamos la talentosa forma en la cual no teníamos duda: una inteligencia y capacidad probada a través de las distintas responsabilidades que ha tenido en la política, en el partido y la Administración Pública, de la gobernadora Claudia Pavlovich.

Ha instalado un gobierno donde ha incluido a todas y a todos; aquellos que de forma destacada y con lealtad, habían marcado los deseos de un cambio en el rumbo del estado de Sonora.

Hoy todas y todos están exigidos –estoy seguro– por un priismo observante de que cumplan con su tarea, adicionalmente de una gobernadora exigente en que así sea. Su sensibilidad siempre nos ha llamado la atención; su capacidad de trabajo es la que más nos emociona; pero su compromiso con Sonora es lo que nos tiene a todos alegres.

Estoy seguro que hará muy buen trabajo como la primera gobernadora de Sonora y que le hará espacio a muchas otras más gobernadoras en Sonora y en el resto de la República Mexicana.

Quiero saludar a las amigas y amigos presidentes municipales, diputadas y diputados locales, diputadas y diputados federales, senadora de la República, expresidentes del partido, a la militancia en sí, pero en especial al doctor Samuel Ocaña y al licenciado Armando López Nogales, exgobernadores del estado de Sonora y, a través de ellos dos, a todo el priismo y a toda la militancia, y a todos aquellos que han tenido la oportunidad de un ejercicio de gobierno con responsabilidad y, sobre todo, con amor por Sonora.

El PRI, a nivel nacional, ha iniciado una ruta en la cual encontrará ahora 13 gubernaturas en disputa en diferentes estados de la República; eran 12, y una que mucho se parece a una gubernatura, que es el estado de Baja California, en donde se disputa por alcaldías y diputaciones locales.

Pero esa ruta la ha iniciado como lo hicimos también aquí en Sonora. El ejemplo en Sonora es lo que más ha inspirado la convocatoria que hemos hecho al priismo nacional y, en específico, en esas entidades.

Es encontrar primero la ruta y el destino y después a nuestro candidato o a nuestra candidata. Y por eso hemos dispuesto llevar a cabo –como lo hicimos también en Sonora previamente– unos diálogos para saber los estados que queremos.

Si estamos en Tamaulipas, el Tamaulipas que queremos, para saber entonces con quién queremos también encabezar ese esfuerzo; si vamos a Tlaxcala es por el estado que queremos, por el Tlaxcala que queremos y porque te queremos Tlaxcala es que estamos viendo hacia dónde lo queremos dirigir.

Eso hace la diferencia entre el PRI y el resto de los partidos políticos; muchos de ellos andan buscando quién los ayuda a ganar, aunque no sea de su partido político, aunque se los prestemos nosotros momentáneamente, ante la escasez de cuadros que ellos tienen.

Pero nosotros hemos dispuesto lo necesario para que primero pensemos para qué queremos ganar, como lo hicimos aquí en Sonora, y después con quién queremos ganar.

Y eso nos permitirá entonces no nada más informar a la población de lo que queremos, sino la diferencia: comunicarnos con los mexicanos para decirles exactamente qué es lo que estamos dispuestos a hacer y el compromiso que hemos asumido.

Solamente así es como México vendrá a ver una nueva ruta y un mejor destino. Lo hicimos en su momento, cuando también construimos –y Sonora fue cabeza de ello, porque fue un estado triunfador– en el 2012 el triunfo del hoy presidente Enrique Peña Nieto.

¿Para qué queríamos el poder y qué es lo que hicimos con él en los primeros años?: Los grandes cambios y las grandes transformaciones.

Hoy nos toca en el resto de esta administración del presidente Enrique Peña Nieto, tres largos y prolongados años de oportunidad, hacer que las reformas se implementen y cristalicen en el objetivo principalísimo de traerle progreso a los mexicanos, empleo a las familias e ingresos a cada una de las casas-habitación.

Así también lo queremos hacer en el resto de la República. El ejemplo de Sonora es importante y Sonora dispuso la estrategia. Y es que no podríamos entender algo distinto. Estoy convencido que cuando ganamos la elección ya sabemos qué es lo que vamos a hacer, pero más importante que eso es reconocer que un partido sin gobierno sobrevive con ideas, con ilusiones y con un pensamiento en cómo hacer mejor las cosas, pero un gobierno sin partido se extravía, pierde apoyo y rumbo.

Lo hemos visto no nada más con el PRI en el gobierno, sino con otros partidos, ejemplo vivo, el que acaba de terminar en Sonora. Y ese extravío lo llevó a perder en buena parte lo que fueron sus ideales y a sumirse en la corrupción y, sobre todo, en el deterioro del estado de Sonora. Eso es lo verdaderamente sancionable, eso es lo que se debe de evitar.

Por eso un gobierno debe tener un partido sólido que lo apoye y que también lo exija y que le diga hacia dónde pensamos nosotros que debe de dirigirse cada una de sus acciones, en dónde se encuentran nuestras ilusiones y las demandas de la población, cómo lo vamos a apoyar desde la trinchera que ocupemos, y de esa manera poder hacer un verdadero cambio.

Pero, como lo hemos platicado desde hace tiempo, de eso yo que sé, ustedes están mejor enterados, aquí se ha hablado y mucho, del concepto de la desigualdad, y eso es lo que verdaderamente lastima a los mexicanos. Pero la desigualdad no se acaba con un voluntarismo simple, sino con ideas, con rumbo, con trabajo, con dedicación, con empeño, generando mejores oportunidades para todos.

Crecimiento económico que derrame empleo, mejores ingresos, educación de mejor calidad que nos haga más iguales a todos y a eso es a lo que nos debemos de dedicar, y por eso es que queremos ganar las elecciones.

Por eso es que dispusimos lo necesario para rescatar el gobierno del estado de Sonora y por eso, a nivel nacional, el PRI está fijando en buena parte su visión: en construir nuevas oportunidades en cada una de las entidades en donde competiremos.

Lo haremos como lo hemos hecho aquí, en Sonora, y como lo está haciendo la gobernadora Claudia Pavlovich, con un trabajo de equipo, con muchas ideas a su alrededor.

Termino diciéndoles, porque luego para algunos la memoria es corta: hace apenas unos meses, ni tan siquiera se ha agotado el año, aquí mismo discutíamos para qué queríamos competir y para qué queríamos el poder.

No había candidato, ni candidata a gobernador o a gobernadora. Hace menos de un año aquí estaba el priismo leal, trabajando para conseguir un triunfo electoral en unidad y con disciplina para salir adelante. Ese trabajo, en menos de 12 meses nos tiene hoy aquí, en este mismo auditorio, aplaudiendo a la gobernadora Claudia Pavlovich.

Y junto con ella, al Maloro y a todos y a cada uno, a Faustino, a todas y a todos ustedes, a los que hicieron un gran equipo para el triunfo en Sonora, a quienes han hecho un compromiso por un Sonora mejor, un Sonora en el que todos creemos.

Felicidades al priismo sonorense. Son estímulo, un verdadero acicate del priismo nacional. Y con estas palabras declaro clausurada esta sesión extraordinaria.

 

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