06-05-2016

Preferencias electorales señalan a Lorena Gobernadora

Muy buenos días a todas, a todos ustedes.

Agradezco mucho al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación el que haya atendido, como así también lo marca y dispone lo que son sus trabajos, esta solicitud del PRI para capacitar en buena parte a lo que es su ejército de abogadas y abogados, que le darán vida y cuerpo a lo que es –en definitiva y como nosotros lo declaramos, ya todos lo saben– un triunfo electoral de nuestra candidata Lorena Martínez.

Y es que hemos venido trabajando desde hace tiempo alrededor de consolidar un partido, el más grande, el mejor estructurado, el que puede alcanzar triunfos electorales o ser el más competitivo en toda la República Mexicana, pero siempre girando sobre ser el partido de la legalidad.

Este es el partido de la legalidad; hay muchos otros partidos políticos que aparecen en el horizonte, algunos que hasta años tienen, pero que no han logrado consolidarse como tal.

Y para ello, si somos el partido de la legalidad, debemos estar muy al tanto y al día en lo que está sucediendo también en la configuración de nuestras leyes electorales, y quienes se encargan de hacerlas cumplir.

Por eso es importante este curso, porque ustedes son los que van a ir en última instancia a darle la solidez de carácter jurídico a un triunfo electoral, que se sustenta en la convicción de Aguascalientes por que el cambio es que venga al gobierno una mujer inteligente y honesta, una mujer que desde hace mucho tiempo –como ustedes lo saben– ha dedicado su vida a este estado, a la configuración de un mejor futuro en Aguascalientes y, sobre todo, a lo que puede ser la edificación de instituciones como en las que ella ha participado durante tanto tiempo.

Y dentro de esas instituciones yo quisiera recordarle a la doctora Gabriela Ruvalcaba –estoy más que convencido lo conoce–, a algunos de nosotros, por cierto siendo muy jóvenes, nos tocó ver la transición del modelo electoral que habíamos conocido durante mucho tiempo, en donde las elecciones se realizaban de otra manera, de otra forma.

Hasta que llegó –por eso mi recuerdo–1988 y varios de los que escenificamos esa elección –en lo particular yo como candidato a senador por mi estado natal de Sonora, después desdoblado como Subsecretario de Gobernación y automáticamente como secretario Técnico de la Comisión Federal Electoral, que se encargaba desde la Secretaría de Gobernación de organizar las elecciones y después llevarlas a su última calificación en un Colegio Electoral, que era el Congreso–, entonces teníamos que dar el gran salto hacia la modernidad, que no tenía un eje distinto que el de la legalidad.

Y para ello se tenía que instrumentar entonces un nuevo modelo, y ese modelo se dividió en tres partes.

La primera, la organización de las elecciones debería de llevarla un órgano autónomo, que era el Instituto Federal Electoral, nunca más la Secretaría de Gobernación, por ser juez y parte.

La segunda, que el modelo de la organización debería de tener una confiabilidad en un padrón que también fuera independiente, no sujeto a la voluntad del gobierno en turno, y para eso se crea lo que es la figura de un Registro Nacional de Electorales, Registro Federal de Electores se llamó en ese momento.

Pero la tercera y más importante es que en la ruta de elecciones competidas –como la que ya viviríamos de allí en adelante– deberíamos de tener la seguridad, la certeza de que lo se resolviese después de las elecciones se hiciera de pleno derecho, y que nunca más un Colegio Electoral fuera que políticamente calificara, sino que la legalidad sustentara la contundencia de un triunfo.

Y ahí es como surge el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación –en este momento–, antes era un Tribunal que no dependía del Poder Judicial, aparte de consolidarlo, es hacerlo ya sujeto también a un Poder, al Poder Judicial de la Federación.

Les tomó un poco de su tiempo, porque se supone que además estamos en ese curso de la capacitación sobre la modernidad electoral y, sobre todo, sujetos no nada más a las leyes que hemos hecho para poderlas sustentar, sino a los criterios que posteriormente también el Tribunal ha elaborado al respecto.

Les está hablando un economista, yo no soy abogado, pero ya ven que somos medio versátiles en esto y, de una u otra manera, no hay economista perfecto, casi siempre se desvía, yo me desvíe hacia la parte del Derecho elemental, que es quizá el eje preciso de donde se desprenden todas las demás disciplinas.

Si me lo hubieran explicado a tiempo, yo hubiese ido a la Facultad de Derecho, no a la Facultad de Economía, pero en fin.

Pero en ese caso lo que hemos intentado en buena parte –y ahí es donde ha estado el PRI, siempre a la vanguardia– ha sido en modernizar a nuestras instituciones.

No en balde esos más de 80 años que hemos permanecido no están sujetos simplemente a la casualidad o al milagro, sino a la capacidad de actualización y modernización que tiene un partido político que sabe reflexionar hacia su interior.

Conservar lo mejor y generar hacia adelante los aspectos novedosos del comportamiento de un gobierno, de una institución, de un partido político, de los seres humanos, cada vez más demandantes.

Porque para eso están hechos los partidos políticos, para ordenar la contienda en la búsqueda de las posiciones gubernamentales o de representación, que son los que dan orden a un evento democrático.

Por ello es que hoy estamos aquí y por eso es que reflexionamos al respecto, porque –insisto– somos el partido de la legalidad, pero esta parte del PRI, este elemento tan sólido, como ningún otro partido político lo tiene en cada uno de sus distritos, de sus municipios, en la representación en el Instituto Electoral Estatal, en el OPLE, lo que se quiere además a nivel nacional, hace la gran diferencia de un partido sólidamente construido, con algunos partidos que parcialmente se presentan en ocasiones, como partido o como candidatos, pero nunca logran la suma de unos y otros, e identificar el objetivo futuro, que es la búsqueda constante de una posibilidad de gobierno para avanzar.

Hoy en Aguascalientes nos declaramos listos para la elección del 5 de junio, listos porque tenemos a la mejor candidata a gobernadora de Aguascalientes, listos a hacer historia, y miren que ya muchos otros estados lo han resuelto de esa manera, en especial el mío, Sonora.

Sonora dio el salto hacia el futuro, con una mujer valiente también como Lorena, capaz como Lorena, además una abogada como Lorena, pero sobre todo alguien que reconoce que tiene que encabezar las nuevas formas de la modernidad que hoy se denominan el cambio, el constante cambio de una entidad.

Aguascalientes es una entidad prospera, de avanzada, que muchos reconocen que en estos últimos años ha alcanzado empleo pleno, seguridad mejor que en cualquier otro lugar, educación de calidad, pero que siempre quiere más, que siempre desea ser mejor y por eso busca a la mejor para que lo encabece en estos momentos.

Las preferencias electorales las tenemos a la vista: todas señalan a Lorena Gobernadora; todas dicen que ella es quien ha puesto al frente las mejores propuestas y la que tiene más capacidad para gobernar.

Por ello, el 5 de junio, el triunfo electoral tiene que ser defendido y bien. No podemos dar ninguna tregua, pero todo dentro de la legalidad, dentro de la argumentación que debemos hacer valer tanto en el Instituto Electoral, en el OPLE, como en el tribunal, nunca apartados de la ley, siempre dentro del carril de la legalidad.

Así, ustedes son la parte más sólida de la contienda electoral. La propuesta, la figura, el triunfo, la capacidad de Lorena sin ustedes queda como algo trunco.

Estamos ciertos de que habremos de documentar cualquier irregular también de los adversarios, habremos de corregir cualquiera que tengamos. Habremos de defender con gran solidez nuestro derecho y el triunfo de nuestros candidatos, pero habremos de argumentar y documentar mejor en cada una de las instancias esa defensa.

Es que no basta la convicción que tengamos de que lo estamos haciendo bien y que tenemos a la mejor, sino de cómo todos nosotros sumamos, argumentamos, defendemos y jurídicamente sostenemos ante la instancia que sea necesaria.

Es así como se hacen las elecciones, es así como nosotros somos el partido más sólido actuando correctamente.

Hoy quise estar aquí en Aguascalientes, acompañando a mi amiga Lorena, viéndola en una ruta de triunfo, pero sobre todo con el profesionalismo que a ella le caracteriza, mirando siempre al futuro por un Aguascalientes todavía mejor.

Y también agradecer al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, en la figura de la maestra, que haya atendido nuestra solicitud para capacitarnos; lleve por favor con respeto el saludo de la dirigencia nacional del PRI al presidente del Tribunal, a la Magistrada y a los Magistrados, a todos ellos quienes con su solidez y capacidad le han dado certidumbre por muchos años a las elecciones en este país.

Incluso aquellas elecciones que han sido las más debatidas, han sido discutidas con razón y en legalidad, y han resuelto lo que ha sido conveniente, en ocasiones aquellas que a nosotros parecen no habernos convenido, pero lo han hecho siempre pensando en México y de pleno derecho.

Por ello, nosotros nos declaramos hoy el partido de la legalidad que ha sabido construir instituciones, que las defiende, pero sobre todo que sabe trabajar alrededor de ellas. Confiamos en ustedes.

Esta ruta hacia el 5 de junio con su compañía será todavía más sólida, más legal, más firme, pero sobre todo, será la ruta del triunfo. Del triunfo del PRI, del triunfo de la mejor y para mí la mejor –no tengo ninguna duda, lo he pensado desde hace muchos años– es Lorena Martínez, nuestra candidata a gobernadora del estado.

Muchas gracias.