Pesar en los Diputados del GPPRI

Da click aquí para escuchar y descargar el audio de las palabras del Diputado Beltrones

Compañeras y compañeros diputados:

 

Familiares de nuestra amiga María Elvia:

 

Señoras; señores:

 

Para el grupo parlamentario del PRI en esta Sexagésima Segunda Legislatura, es motivo de gran pesar el fallecimiento de nuestra compañera diputada María Elvia Amaya de Hank, acaecido el 8 de septiembre en la ciudad de Tijuana, Baja California.

 

Los diputados y diputadas que integran nuestra bancada, enviamos un mensaje de solidaridad y de afecto para su esposo Jorge, para sus hijos, sus padres y hermanos, y los demás integrantes de su familia. Una gran familia a la que logró mantener unida y que hoy resienten su prematura partida.

 

María Elvia personificó la fortaleza que caracteriza a la mujer mexicana, pues tras su aparente fragilidad física se encontraba un espíritu y una voluntad de lucha a toda prueba, que fue capaz de superar obstáculos y construir, por su familia y por los demás, lo que ella sabía necesario. Supo ganarse un gran aprecio y un profundo respeto, por su extraordinaria labor social y su ejemplo de entereza para enfrentar la adversidad.

 

Mujer estudiosa y preparada, profesional de la psicología, quiso poner su profesión y sus conocimientos al servicio de sus semejantes, particularmente de los menos favorecidos.

 

Una tarea que no sólo cumplió como Presidenta del DIF, sino que prolongó hasta el día de su muerte, a través de la Fundación “Por Ayudar”, que ella dirigió con esmero.

 

Fue una mujer preocupada por las madres trabajadoras de la maquila en Tijuana, logró que se establecieran guarderías nocturnas que son un ejemplo de innovación y una muestra de que las cosas se pueden hacer cuando hay voluntad y compromiso social.

 

Recordamos que también impulsó también la construcción de Centros de Atención Integral para más de dos mil familias, lo que sin duda contribuyó a mejorar la convivencia social y la seguridad y tranquilidad de las familias.

 

Su incursión en la política se dio de la mano de su interés por aportar su experiencia en el trabajo social y comunitario.

 

A pesar de su minada salud, con esa convicción asumió su nueva responsabilidad como diputada federal. Nunca perdió el entusiasmo ni se dio por vencida, y sólo el agravamiento de su enfermedad y su fatal desenlace, le impidieron participar más en esta Cámara.

 

Para nosotros como bancada, su desaparición física es una gran pérdida, como lo es para su familia y para la gente de Baja California, a la que nunca falló con su enorme capacidad de trabajo, su entusiasmo y su compromiso social.

 

Es por eso que en esta ocasión agradecemos se rinda este homenaje y se le  brinde este minuto de silencio y de recuerdo, como un modesto homenaje a la memoria de una mujer muy querida, una bajacaliforniana emprendedora, y una mexicana comprometida con el futuro de su país.

 

La vamos a extrañar. Descanse en paz.

 

—000—