Partidos e instituciones deben adaptarse al cambio social

 

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Da click aquí para escuchar y descargar el audio del comentario del diputado Beltrones: http://beltron.es/mvov6

Muy buenos días gentil auditorio.

Como ustedes saben, el pasado fin de semana los priistas nos reunimos con el presidente Enrique Peña Nieto en un acto de unidad y compromiso para continuar impulsando la transformación que su gobierno ha propuesto en beneficio de México.

Hoy quiero comentar algunos conceptos de su mensaje que nos llaman a la reflexión, porque no obstante haber logrado importantes reformas que empiezan a dar resultados, el Presidente nos conminó a no bajar la guardia en México y estar atentos a los cambios que se dan en nuestra sociedad junto con el resto del mundo, así como a la necesidad de que los partidos políticos y las instituciones se adapten a estas transformaciones para no rezagarnos y, sobre todo, mantener la capacidad de representación y conducción del cambio social.

Es que no somos ajenos a la crisis de confianza que enfrentan la política y los partidos políticos a nivel mundial, que se expresa en una baja en el nivel de participación política, con el riesgo que esto representa para las instituciones democráticas.

Tampoco somos inmunes a la reciente polarización del sistema internacional y al renacimiento de los nacionalismos, los populismos y las fobias, mientras persiste la fragilidad de la economía global y la creciente desigualdad y, además, los bajos ingresos nos revelan el fin del viejo modelo de crecimiento.

La flexibilidad del mercado laboral, las comunicaciones digitales instantáneas, la diversidad social y las identidades múltiples de los ciudadanos y su actuación fuera de las estructuras clásicas de participación social, así como la ausencia de liderazgos tradicionales, todo ello nos habla de la velocidad y amplitud del cambio social y tecnológico que estamos viviendo y que no debemos ignorar, menos cerrar los ojos ante la realidad.

Para decirlo en términos coloquiales, mientras las sociedades y sus ciudadanos cambian a cien por hora, los partidos y las instituciones caminan a veces a paso de tortuga y tardan en asimilar las transformaciones de la sociedad global. Lo que ocurre –como lo mencionó el Presidente– es un cambio de paradigma en la relación entre los ciudadanos y las instituciones.

Por eso es tan importante asimilar los cambios y poner al día la agenda política de los partidos y de los gobiernos.

No es un asunto de generaciones, sino de una auténtica voluntad de que el quehacer público y las actitudes políticas y cotidianas sean congruentes con los cambios que proponemos.

La relevancia de la reforma de nuestro partido no es poca, lo mismo la actualización de su estructura organizativa que también propuso el Presidente. El reto de un gran partido como el PRI será siempre mantener su vigencia como primera fuerza política, como un instituto modernizado y actualizado para poder ser una opción confiable para la sociedad.

Muchas gracias y hasta pronto.

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