Nosotros estamos obligados constantemente a actualizarnos y también a modernizarnos

Palabras del Senador Manlio Fabio Beltrones, Coordinador del Grupo Parlamentario del PRI y Presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, en la inauguración del Foro organizado por el Instituto Belisario Domínguez, "Fortalecimiento de los Institutos y Organismos de Investigaciones Legislativas".

 

COORDINACIÓN GENERAL

DE COMUNICACIÓN SOCIAL

 

Muy buenos días a cada uno de ustedes que hoy nos distinguen con su muy destacada presencia aquí en el Senado de la República.

 

Saludo con la consideración de siempre al Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, senador José González Morfín, como también le doy la más cordial bienvenida al señor presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de diputados, nuestro amigo el diputado Guadalupe Acosta Naranjo; lo hago en propiedad y en correspondencia agradeciendo esta invitación, al senador Carlos Navarrete Ruiz, presidente del Instituto Belisario Domínguez, a través de quien saludo a la senadora Josefina Cota Cota, secretaria de este Instituto Belisario Domínguez y también al doctor Luis Mendoza, quien no solo es un funcionario muy destacado del Instituto, sino también presidente de la Asociación que hoy nos tiene aquí congregados.

 

Siempre es grato recibir, en la casa del federalismo, a los representantes de los Congresos de los Estados y a los directivos de sus Institutos y Organismos de Investigación Legislativa, agrupados en esta magnífica idea que se ha traducido en una Asociación Mexicana de Institutos y Organismos de Estudios e Investigaciones Legislativos que en este bienio le corresponde presidir al Instituto Belisario Domínguez.

 

Nada mejor que un encuentro –como bien lo señalaba el presidente del Instituto hace un momento– de esta naturaleza en donde reside el pacto federal.

 

Hoy, el Poder Legislativo Federal y en los estados –ustedes son muestra viva– ha adquirido un renovado rol en la democracia. La dinámica de trabajo ha contribuido a cambiar cualquiera de los paradigmas anteriores y también a cambiar la integración de los congresos por Congresos  más plurales, más dinámicos, que nos demanda a los legisladores a tener  un mayor conocimiento sobre la problemática, la diversidad  y las distintas formas de poder concebir lo que es un objetivo común compartido entre todos nosotros, que es lograr un México más justo, más libre, más solidario, un México mejor.

 

El procedimiento legislativo no está alejado de ese deseo. Tan no está alejado, que necesariamente cualquier idea, cualquier entusiasmada forma de poder intentar cambiar las cosas en México, necesariamente tienen que coincidir con un proceso legislativo.

 

Es ahí donde destaca, en mucho, el trabajo de investigación, sobre todo de  estudios comparativos, de lo que pueda ser la imaginación de quienes nos auxilian en el tema de visualizar la modernidad en el mundo y trasladarla a México o pensar en la modernidad para el mundo y trasladarla desde México.

 

Es así como nosotros estamos obligados constantemente a actualizarnos y también a modernizarnos. Difícilmente –y ustedes lo saben muy bien, nosotros lo hemos comprado aquí en el Senado de la República, y al entenderlo de mejor manera ha ayudado en mucho a generar los acuerdos tan necesarios para el país– podríamos pensar que después de la alternancia en México, las formas de comunicación entre los Poderes pudieran ser las mismas.

 

Este es un tema que necesariamente tenemos que reflexionar. Difícilmente –dije hace un momento– hoy en día de no existir este diálogo entre Poderes, esta forma de conversar de manera moderna entre los Poderes del Estado, se pueden alcanzar acuerdos que nos ayuden a transitar de mejor manera.

 

Lo vivimos cotidianamente a partir de que un solo partido dejo de estar al frente de un gobierno hegemónico. Es que entonces muchos de nosotros empezamos a pensar de qué manera podíamos, en el encuentro de nuestras facultades –el Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial– coincidir en los objetivos que buscan que México salga adelante.

 

Mientras no logremos nosotros –mediante la investigación y sobre todo los estudios comparados y la imaginación–, construir la nueva forma de dialogar entre Poderes, seguiremos viviendo las tan conocidas controversias constitucionales, las acciones de inconstitucionalidad y los amparos que se puedan estar generando, porque un Poder no está de acuerdo con lo que otro está llevando a cabo.

 

O por lo menos no coincidimos sobre la legalidad de un acto. Se encuentra entonces, en dirimir esa diferencia entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, la necesaria intervención del Poder Judicial.

 

Muchos de nosotros pensamos que es necesario llevar a cabo modificaciones de orden legislativo a fin de procurar un mejor diálogo entre Poderes y a través de un mejor diálogo entre Poderes alcanzar con mayor rapidez, los acuerdos que son tan necesarios en una institución tan plural como lo es el Congreso.

 

Sucede a nivel de la República Mexicana, sucede porque así es a través de la pluralidad en los estados y los Congresos de los Estados. Estoy seguro que ustedes lo viven cotidianamente.

 

Son escasos los Congresos donde un solo partido alcanza mayoría. También vendría siendo escaso el acontecer de que ese partido, incluso, sea el que ocupa el Poder Ejecutivo, de tal suerte que estamos obligados a dialogar, a comunicarnos entre sí, como también acordar y a modernizarnos.

 

Por eso es importante esta reunión. En el mundo como es sabido, los Congresos modernos disponen organismos técnicos especializados para la investigación e integración de leyes, como sucede –y ustedes lo han estudiado– en los de Estados Unidos de Norteamérica y su ya clásico servicio civil de carrera; como también lo acontece en  Inglaterra con el cuerpo de redactores, o llamado draftmen, y con el cuerpo muy bien eslabonado en España con el servicio de letrados expertos en derecho y lingüística, que en mucho ayudan a esos parlamentos.

La principal característica de estos servicios de apoyo legislativo, es la estabilidad que proveen a una función esencial para el legislador, que es el disponer de información y análisis por vías autónomas a las de otros órganos de Poder del Estado, así como el de ser coadyuvantes en la actividad legislativa. Esta es la parte más importante de los órganos de apoyo del Poder Legislativo en cada uno de los países que han buscado hacer valer su autonomía.

 

Celebro que en Aguascalientes, en la última reunión, ustedes hayan llevado este tema hasta la mesa y hayan dispuesto lo necesario para avanzar.

 

De ahí que, siguiendo esta idea, es que el Instituto Belisario Domínguez –y aplaudimos aquí en el Senado la iniciativa del senador Carlos Navarrete–, lleve a cabo este foro.

 

El quehacer legislativo cada día es más demandante de información confiable, objetiva y oportuna que se pueda poner a prueba con argumentos realistas en las discusiones del proceso legislativo, que tanto ordenan posteriormente la interpretación de la legislación.

 

Quienes conocen superficialmente el proceso legislativo, siempre avanzan en la lectura de la ruta específica del contenido de las leyes. Y no disponen del tiempo necesario como para ir a la exposición de motivos, en donde se pueden encontrar las argumentaciones más importantes, que al final de la jornada nos permiten dirimir cualquier diferencia en la interpretación del espíritu de una ley.

 

Ahí es donde ustedes tienen mucho que hacer y, más cierto estoy que con ese quehacer el Poder Legislativo saldrá ganando.

 

Es por ello que a mi en lo particular, me emociona tener una enrome satisfacción la celebración de este foro al que les doy la más cordial de las bienvenidas.

 

Muchas gracias.

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