México y Francia siempre han estado unidos por la cultura, por la educación, por la buena voluntad

Versión de la entrevista al Senador Manlio Fabio Beltrones R., Presidente de la Cámara de Senadores, al término de la reunión de trabajo con el Ministro de Asuntos Exteriores y Europeos del Gobierno de Francia, Alain Juppé, en la cancillería francesa, en la ciudad de París,  el martes 24 de mayo de 2011.

 

 

Pregunta.- ¿Cuál fue el motivo de su visita a Francia?

 

Respuesta.- Tuve la oportunidad –como estaba programado en la visita que he hecho como presidente del Senado mexicano–, de conversar ayer con el presidente del Senado francés; hacer compromisos, que el día de hoy comenté, en la reunión con el señor Alain Juppé, Ministro de Relaciones Exteriores de Francia.

 

Él coincide –el Ministro Juppé–  en la importancia que los Senados francés y mexicano puedan estar intercambiando no nada más opiniones, sino esfuerzos para seguir colaborando en los distintos temas que nos hemos propuesto, como este coloquio que los Senados mexicano y francés llevarán a cabo en otoño, aquí en París,  y posteriormente en diciembre en la ciudad de México, para estudiar los temas económicos que posibiliten el crecimiento económico.

 

También tenemos la confianza que acciones como el deseo de celebrar el 31 de mayo el “Día de Latinoamérica” en el Senado, posibiliten una mejor relación entre nuestros dos pueblos.

 

Comentamos sobre temas que en el futuro estaremos abordando, como la modernización energética tanto en Francia como en México. Los esfuerzos que estamos haciendo en materia de seguridad pública y combate a la delincuencia en nuestro país. Y el crecimiento económico que ya hemos logrado obtener, después de un 2009, que fue sumamente difícil para el mundo y para México en lo particular.

 

Estuvimos comentando de qué forma los gobiernos de Francia y México pueden apoyar este esfuerzo del Senado mexicano y el Senado francés.

 

P.- ¿Se da por cerrado el conflicto diplomático o este es sólo un primer paso?

 

R.- Creo que existe todavía por parte del gobierno francés, como del gobierno mexicano, una intensa búsqueda sobre cómo resolver este tema que se planteó desde el procesamiento de la ciudadana francesa Florence Cassez, en México, acusada del delito de secuestro.

 

Entienden perfectamente bien que está en manos de un Poder soberano independiente –como es la Suprema Corte de Justicia–, uno de los últimos recursos para revisar el estado de derecho con el cual se ha procedido a juzgarla.

 

En ningún momento ellos disponen algo distinto a lo que no sea un régimen de derecho y de justicia al que nos debemos someter todos, y muestran su interés por estar atentos al juicio que lleve a cabo la justicia mexicana, a una connacional francesa.

 

Saben perfectamente bien que el Senado mexicano –y yo como presidente de esa Cámara–, no puedo de ninguna manera sustituir la responsabilidad del Poder Ejecutivo, que encabeza el Presidente de la República, ni suplantar al Poder Judicial en sus facultades que tiene para administrar justicia en México; pero, también, conocen que el Senado mexicano está involucrado en la política exterior mexicana y confían enormemente que el trabajo del Senado mexicano y el Senado francés, ayude en mucho a que se reestablezcan plenamente las relaciones entre México y Francia.

 

P.- ¿Entonces sí se ha abordado el tema Florence Cassez?

 

R.- Claro que sí. El día de ayer –en el Senado francés– se tocó y abordó este asunto, con enorme respeto hacia la soberanía y la independencia de un Poder en México, que está administrando justicia.

 

Tanto en el Senado, como aquí en el Ministerio de Relaciones Exteriores, hicieron patente su interés por estar atentos al desarrollo de un juicio que se lleva a cabo en México, a una ciudadana francesa que está acusada de haber cometido un delito en México.

 

Y también confían en que esta última instancia, que es la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pueda resolver en definitiva, a fin de que ellos puedan hacer uso de los recursos que todavía tienen en convenios, como el de Estrasburgo, para  pedir –en su caso–que la condena sea cumplida en Francia, como se estableció en aquél momento de la firma del convenio.

 

P.- Pero él cree en la inocencia de su compatriota, porque finalmente cuando fue anulado el año de México en Francia, también apoyó esta anulación de exposiciones allá en esta ciudad. ¿Expresó algún sentir en este sentido?

 

R.- El Ministro Alain Juppé, con una enorme responsabilidad sobre su función pública y precedido por el talento que todos le reconocen, en ningún momento puso sobre la mesa algún juicio sobre la culpabilidad o inocencia de la señora Florence Cassez, lo cual no hubiera sido una de las mejores formas de tratar un asunto que está en manos de la Suprema Corte de Justicia,  en México.

 

Respetuosamente, él hizo saber solamente su preocupación y sobre todo, su decisión de estar atento –como gobierno francés–  de los acontecimientos que se lleven a cabo en México, respecto de una ciudadana francesa quien está sometida –en términos soberanos– a la justicia mexicana.

 

Pero, de ninguna manera él argumentó algo adicional a la culpabilidad o a la inocencia.

 

P.- ¿No hubo presiones de ningún tipo, ni de un lado ni del otro?

 

R.- No. Lo que veo es un gran ambiente de cordialidad entre el representante del gobierno francés y del responsable de las relaciones exteriores de Francia, sobre temas específicos que distinguen la vida entre dos pueblos que históricamente han estado muy cerca, compartiendo experiencias de distinto tipo, económicas, financieras, culturales, sociales e intercambios de distinto orden.

 

Un gobierno no puede, de ninguna manera, sustraerse de ver el destino que tendrá una connacional, quien está siendo sometida a un juicio en otro país.

 

En lo personal le comento que, como parlamentario mexicano, no hay tema vedado, que no pueda ser tratado, sobre todo si hay transparencia en el manejo del mismo.

 

Así lo hacemos también los mexicanos, y el gobierno mexicano cuando un connacional nuestro ha sido sometido, en términos de justicia soberana, por haber cometido un delito en otro país –como ocurrió en años anteriores– en Estados Unidos, y es sentenciado a muerte, aun cuando nosotros no creemos en la pena de muerte y hemos luchado porque ésta no se aplique, respetando, obviamente, el derecho que tiene aquel país de tomar una decisión de esa naturaleza. Pero hemos hecho saber nuestra inconformidad.

 

No podríamos entonces –si nosotros hemos defendido a mexicanos acusados de haber cometido algún delito en otro país–, extrañarnos, sorprendernos, porque el gobierno francés esté buscando también la manera de estar atento al desarrollo del juicio al que está siendo sometida una ciudadana francesa en México.

 

P.- ¿Se tiene prevista otras actividades  a parte del coloquio de economía?

 

R.- Adicionalmente a eso, el Grupo de Amistad irá procesando temas de interés como es la preocupación que mantenemos porque el intercambio entre estudiantes franceses y mexicanos haya disminuido en los últimos años.

 

México y Francia siempre han estado unidos por la cultura, por la educación, por la buena voluntad. Tenemos la obligación de fortalecer esos vínculos, sobre todo quienes tenemos una responsabilidad pública.

 

P.- ¿Será un acto previsto antes de llegar al año cultural, o es algo que se ha decidido ahora?

 

R.- Es un tema que había sido cancelado en marzo y que hoy se retoma por la voluntad del Senado francés y el Senado mexicano, de hacerlo efectivo en este 2011.

 

P.- ¿Va a ser en otoño en París, pero luego habrá algo en México, también en diciembre?

 

R.- Es correcto. El próximo jueves estaré tratando con los miembros del Senado mexicano, la pertinencia  que después de celebrarlo aquí en otoño, en el mes de Octubre,  lo podamos continuar en el mes de diciembre en México, con la asistencia de senadores franceses.

 

P.- Si también tocaron el tema de la violencia, de la lucha contra el narcotráfico, sino le he entendido mal. ¿Qué le expresó alguna preocupación en particular, de qué hablaron en ese rubro?

 

R.- Conversamos sobre de qué manera el gobierno mexicano ha hecho saber, en su presencia en el G-8, su interés porque la lucha en contra de la delincuencia y el narcotráfico sea asumida como una obligación internacional entre los países y, este será un tema, estoy seguro, en el relevo que haga el mandatario mexicano  del francés, en la presidencia del G-20, en noviembre próximo, habrá de volverse a poner sobre la mesa el interés porque la lucha en contra de la delincuencia internacional, sea combatida con esfuerzos y colaboración internacional.

 

Muchas gracias.

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