Ley de Competencia para Lograr Mayor Riqueza Social

  • Se promueve la eficiencia económica y no el control discrecional
  • Se precisan conceptos y métodos regulatorios
  • El fin último es crear riqueza y beneficiar al consumidor
  • A pesar del clima de crispación confiamos en lograr acuerdos

Confiamos en lograr la aprobación de la iniciativa de Ley Federal de Competencia Económica que será presentada ante el pleno de la Cámara de Diputados el martes próximo, considerando las múltiples modificaciones propuestas por la Comisión de Economía y luego de que se examinen las reservas presentadas por los distintos grupos parlamentarios.

Así, esperamos concluir el proceso legislativo que nos corresponde respecto a la reforma constitucional en materia de competencia económica, con cero discrecionalidad, aprobada en junio del año anterior, sostuvo el diputado federal Manlio Fabio Beltrones.

Se trata de definir un instrumento jurídico que garantice plenamente la certeza jurídica de los llamados agentes económicos, que no inhiba la inversión ni la innovación y que mejore la calidad y el precio de los bienes y servicios en beneficio del consumidor, del crecimiento económico y el empleo, expresó el coordinador parlamentario en la reunión semanal con los vicecoordinadores de la fracción del PRI.   

La política de competencia y su marco regulatorio deben ser un medio para promover la eficiencia económica de los mercados, no un instrumento discrecional de control gubernamental que restrinja la actividad económica y castigue el éxito de las empresas.

De ahí las modificaciones hechas por la Comisión de Economía a la iniciativa de ley propuesta por el Ejecutivo federal, luego de escuchar la opinión de los sectores productivos y de los especialistas en un foro recientemente realizado en la Cámara de Diputados.

El dictamen propuesto fortalece la certeza jurídica de los agentes económicos con garantías esenciales en los procedimientos de la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), una justicia expedita que prevenga juicios prolongados y condiciones para asegurar un debido proceso.

Se han precisado conceptos y métodos regulatorios que podían dar lugar a actos de discrecionalidad de la autoridad y se ha procurado no afectar la capacidad productiva de las empresas en los diversos procedimientos de la COFECE.

El objetivo estratégico es que sus medidas y resoluciones generen incrementos en la eficiencia de los mercados y no inhiban las innovaciones que realizan las empresas para desarrollarse en mercados -locales y globales- que son sumamente competitivos.

El fin último es promover la creación de riqueza y elevar la productividad y la competitividad del aparato productivo, que junto con el tema de la energía, son claves para  beneficiar a los consumidores y la economía de las familias. Con todo lo anterior será factible crecer a tasas sostenidas y generar empleos de calidad.

A pesar del clima de crispación política que lamentablemente vivimos, confiamos en lograr acuerdos con la mayoría parlamentaria para continuar impulsando las reformas necesarias y la transformación del país, concluyó el líder parlamentario.

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