14-08-2015

Las reformas son para los jóvenes

El PRI ha tenido el talento de plantearse el futuro, porque ha impulsado el entreveramiento generacional para establecer el ritmo y la presión de los cambios que debe tener el país.

Buenos días a todos. Quiero decirles algo:

Bien lo comentó hace un momento su amiga Carolina, es un enorme privilegio estar el día de hoy aquí con ustedes. Con la fuerza más viva que tiene el PRI que es su juventud y su esperanza, porque esos son ustedes y lo comprobamos día a día sobre todo que lo hacen cada vez mejor con mayor talento y educación.

Agradezco mucho a Cristopher Barousse y a Sofía Bautista esta oportunidad que nos dan a Carolina y a mí de venir aquí a pedirles el apoyo para registrarnos el próximo lunes 17 como candidatos a Presidente y a Secretaria General del Comité Ejecutivo Nacional del PRI. Es una formalidad que tenemos que cubrir.

Esperamos que el trabajo que hemos hecho nos pueda llevar –como siempre lo hemos intentado– a trabajar en unidad en un partido político que debe abrazar –como bien lo decía Cristopher– las grandes reformas que ha hecho el presidente Enrique Peña Nieto.

Y aquí quiero detenerme un poco, porque esas reformas del presidente Peña, no son nada más de él, como lo dijo en el partido: son del PRI, pero esas reformas son para los jóvenes, son para aquellos que están esperando que en el futuro las cosas salgan muy bien, que las cosas buenas pasen en México, y no podía ser de otra manera, más que buscando transformar al país y transformarlo de fondo. Y eso fue lo que pasó en los últimos tres años.

Quiero comentarles que es obvio –parece perogrullo–, pero nosotros también fuimos jóvenes. Yo me registré en el PRI –Cristopher– a los 16 años; desde los 16 años sabía que tenía que estar en una institución política para participar, y participando poder hacer, porque de eso es de lo que se trata.

Un partido político lo que busca es hacer cosas, no simplemente conservarlas.

Sí, debo haber sido –como les consta a nuestras amigas y amigos hoy diputados locales y federales– uno de los diputados más jóvenes en el Congreso de la Unión, y también como les consta a nuestros amigos “claudilleros” uno de los gobernadores más jóvenes, en su momento, de mi Estado natal.

El espíritu de la juventud no se acaba mientras exista una idea de transformación. Es importante por ello ver que nuestros jóvenes no envejezcan sin oportunidades y que nuestros adultos no vayan acabar sin tener las ideas transformadoras que les permiten seguir viviendo y aportando.

Decía un presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI –creo que nuestro mejor ideólogo Jesús Reyes Heroles–, que el PRI, o un partido político, no podía vivir sin el entreveramiento generacional, sin aquello que significa la experiencia acumulada, con el vigor de las nuevas generaciones que son las que van a establecer el ritmo y la presión de los cambios que debe tener un país.

Y déjenme retomar –entonces– por qué las reformas son de los jóvenes:

Cuando se iniciaron éstas –y estábamos platicando con el presidente Enrique Peña Nieto y se diseñaron las iniciativas de las reformas– siempre nos preguntamos ¿lo que estamos planteando, sirve para crecer y para que las nuevas generaciones tengan más empleo? Y la respuesta cuando era sí, entonces hay que apoyarlas.

No hicimos una Reforma Laboral –como hace muchas décadas no se había logrado– simplemente por actualizar un código. La hicimos para que facilitara la inversión y la inversión trajera trabajo y con ello crecimiento económico y beneficio para todos y cada uno de ustedes, ¿sirve para crecer? Sí, la aprobamos.

No hicimos una Reforma Educativa simplemente porque se ocurrió que debería acontecer, de ninguna manera, ¿la Reforma Educativa sirve para crecer, sirve para generar más empleo y sobre todo igualdad? La respuesta era sí, y por eso la aprobamos.

Y es que ustedes –estoy seguro– hoy en esta oportunidad saben perfectamente bien, que en el mundo –y México no es la excepción– si hay algo que nos iguale uno al otro, no es tener el mismo monto de dinero el bolsillo, sino tener educación de calidad –cada uno de nosotros– que nos permita competir en igualdad de condiciones con los demás y tener un empleo digno y bien remunerado. Para eso sirve la política.

Cuando hicimos la Reforma en materia de Telecomunicaciones nos preguntamos ¿sirve para crecer, para generar más empleo, más oportunidades y luchar en contra de la desigualdad? Dijimos sí, claro que sirve; tener internet más barato, interconexión, no cobro de largas distancias, que las industrias se vean interconectadas de manera moderna, hace que las inversiones también vengan, y las inversiones traen empleo, el empleo trae bienestar, oportunidades, ¿sirve para que la hagamos? Y la hicimos.

Cuando vimos Competencia Económica dijimos ¿sirve para crecer, sirve para generar empleo y luchar en contra de la desigualdad? Claro que sirve, porque la Competencia Económica lucha en contra de los monopolios, y los monopolios hacen la vida más cara y no generan oportunidades. Sí, sí sirve para crecer, por eso la aprobamos.

Cuando vimos la Reforma Financiera ¿sirve para crecer y generar empleo? Vuela. Y así todas las reformas, incluida con las que cerramos, que son las Reformas Energética, de Transparencia y Anticorrupción, ¿sirven para crecer, sirven para que nuestras nuevas generaciones sientan que vamos –como bien lo dijo Cristopher– dando los pasos en la ruta correcta? Sí sirven, y las llevamos a cabo.

Se hicieron porque son del PRI, porque son para ustedes, para la gente, para los jóvenes, para las nuevas generaciones, no quiere decir que todo está hecho.

Ahora falta que esas reformas vuelen y vuelen muy alto, y que con ello se consigan los resultados que todos estamos esperando. Esos resultados que nos saquen de la mediocridad, la mediocridad del crecimiento económico al que parecía estamos sentenciados por otros gobiernos. Ahí es donde está el fondo del valor de las reformas: de no hacer nada, nada pasaría, y lo que estaba pasando no nos gustaba.

Por ello es que el PRI en esta etapa en el que renueva su dirigencia tiene que convertirse en un PRI que empuje todavía más las reformas hasta sus últimas consecuencias, que apoye al Presidente en que las pensó, se atrevió con audacia a plantearlas, a negociarlas y a cristalizarlas.

Ahí es donde nosotros necesitamos en el PRI la fuerza que le da el vigor que tiene la juventud priistas, para que nos desdoblemos hasta donde sea necesario, dialoguemos y debatamos con quien sea necesario, y les digamos lo que pensamos y ¿por qué hacemos política dentro del PRI? porque creemos en el valor de los partidos políticos y no en las individualidades, aquellas que en algún momento se vuelven hasta propuestas mesiánicas.

Se trata de hacer un país más sólido, con mejor horizonte, con garantía de un futuro mucho más próspero.

Se trata de ganar ese futuro y ese futuro no lo podemos ganar sin ustedes.

Hoy lo que venimos nosotros –Carolina y yo– a pedirles es el apoyo, pero también a ofrecerles, a ofrecerles pleno respaldo a esta que es la clase más viva de carácter político del priismo que va a plantear el futuro de México.

El PRI ha existido por mucho años porque ha tenido el talento de plantearse el futuro, no de ir a la cola de los demás; siempre ha innovado, siempre ha estado al día, siempre ha buscado la energía y las ideas de los mejores, y los mejores siempre han ido emergiendo como ustedes lo hacen, desde las filas de la juventud.

Hoy no va a ser distinto, pero tampoco van a ser simples palabras y ustedes lo verán, y lo verán en la misma conformación del Comité Ejecutivo Nacional, pero también lo verán con estos jóvenes pioneros en el Congreso de la Unión o en los Congresos Estatales, que solamente serán una pequeña muestra de lo que debe suceder.

Nosotros debemos darle más oportunidades y más confianza a los jóvenes priistas de participar en todas las contiendas. No simplemente por llenar espacios de carácter legal, sino porque ese es el fondo y la fortaleza de un partido que piensa en el futuro.

Nos planteamos el futuro, el futuro no puede no ser ajeno a lo que piensan los jóvenes. Por eso estamos hoy aquí haciendo el compromiso de que el PRI nuevamente renovará su vigor y vigencia con el apoyo absoluto de los jóvenes que piensan joven.

Porque no hay nada peor que un joven que piensa como adulto, y no hay nada mejor que un adulto que piensa como joven.

Necesitamos de su rebeldía, necesitamos de su vigor, nos urge su exigencia, nos interesa mucho sus ideas, sus propuestas, sus demandas.

Lo que ustedes observan y sienten que se necesita en México, porque nadie mejor que ustedes está viendo el futuro, ni nadie mejor que ustedes están viendo las necesidades de las nuevas generaciones.

Nosotros queremos acompañarlos, sí, este es un partido político histórico, que no nada más ha pensado en ganar elecciones, es un partido político que no va a perder la oportunidad de seguir transformando a México.

Lo estamos haciendo hoy a lado del presidente Enrique Peña Nieto. Lo seguiremos haciendo en los próximos años para presentar mejores resultados para esas nuevas generaciones que no nos queremos perder nosotros en verlas progresar, en impulsarlas uno a uno cada de ellas y en tenerlas en los relevos generacionales del futuro.

Para ello está la formación política que ustedes están adquiriendo, el compromiso con su país que lo tienen muy claro y la visión del futuro que está en manos de la mejores ideas, y las mejores ideas son las que nosotros vamos a obtener de ustedes.

Les agradezco mucho su apoyo y nos vemos el próximo veinte.

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