Inauguración de la V Reunión Plenaria PRI-PVEM

Palabras del Coordinador del GPPRI, en la inauguración de la V Reunión Plenaria conjunta de los Grupos Parlamentarios del PRI y PVEM. en la Cámara de Diputados, celebrada en el Hotel Camino Real, en la Ciudad de México.

 

Muy buenos días a todas y todos ustedes.

 

El día de hoy –como lo hemos acostumbrado y siempre de manera sumamente propositiva– iniciamos los trabajos preparatorios de lo que vendría hacer el tercer año del ejercicio legislativo de esta LXII Legislatura.

 

Como siempre, las diputadas y los diputados del Partido Revolucionario Institucional saludan a sus compañeras y compañeros del Partido Verde Ecologista de México –aliados naturales, nosotros de ellos y ellos de nosotros, con quienes hemos podido construir reformas muy importantes para el país, propuestas por el presidente Enrique Peña Nieto–, y lo hago a través de nuestro amigo Arturo Escobar.

 

Y juntos, tanto Arturo como yo, queremos dar la más cordial de las bienvenidas a quien desde la presidencia del Partido Revolucionario Institucional, ha sabido conducir muy bien los destinos del mismo, tanto en las faenas electorales, como también en el trabajo legislativo. Saludamos con enorme afecto a nuestro amigo el doctor César Camacho Quiroz.

 

 Hacemos lo propio con la Secretaria General de nuestro partido, Ivonne Ortega amiga de todos nosotros y con quien nos sentimos completamente identificados.

 

El doctor César Camacho –nuestro amigo César– ha sido una fuente natural de inspiración en la ideología partidaria –todos orgullosos de su presidencia–, pero sobre todo muy reconocidos porque siempre, en cada una de las acciones de carácter legislativo en la Cámara de Diputados ha tenido el consejo y sobre todo, la idea, siempre correcta, para que estos se lleven bien  y a buen final.

 

Antes de hacer algo adicional en la presentación de los trabajos de esta reunión conjunta, quisiera que con la venia del señor presidente del PRI, y la de ustedes amigas y amigos diputados federales, pudiéramos honrar a quien en este trabajo previo al inicio del periodo ordinario de sesiones está ausente, y quien siempre con enorme diligencia y gran responsabilidad actuó a lado nuestro, y estuvo atenta a que su voz y su voto fuera útil, para que pudiéramos construir las grandes reformas que México está viviendo.

 

Una legisladora originaria de Coahuila, quien un día después de los trabajos del periodo extraordinario, en donde dimos vida a las leyes reglamentarias en materia Energética, falleció; quien fue dirigente municipal y estatal de las mujeres priistas en su Estado; fungió también como dirigente estatal del Congreso de Mujeres por el Cambio del PRI en los años 1995 y 1999; fue delegada del Comité Directivo Estatal del PRI en el Estado de Coahuila, en elecciones donde nuestro partido fue triunfador continuamente.

 

También fue electa por su distrito, con cabecera en Piedras Negras, y quien cumplió con enorme responsabilidad con sus funciones legislativas, pero sobre todo, dejó en todos y cada uno de nosotros, mujeres y hombres del Grupo Parlamentario del PRI y de otros grupos parlamentarios, el sello de su bonhomía, generosidad y talento, y a la cual vamos a extrañar: nuestra amiga Irma Elizondo Ramírez. Les rogaría a todos ustedes, le diéramos un reconocimiento con un minuto de silencio.

 

(…)

 

Muchas gracias. Estoy seguro que donde Irma se encuentre, estará escuchando estos aplausos, pero también seguirá estando muy orgullosa de haber pertenecido al Grupo Parlamentario del PRI en esta Legislatura. Nuestros mejores recuerdos para ella.

 

Señor Presidente, nada hubiera sido posible y usted los sabe, si primero no hubiéramos tenido un objetivo bien definido, por parte del gobierno de la República y en específico del Presidente Enrique Peña Nieto, para construir con voluntad y decisión, las reformas necesarias que pueden hacer que México trascienda, sobre todo, después de décadas en las cuales, el crecimiento mediocre, económicamente hablando, y la incertidumbre en México, parecían tomar carta de residencia.

 

Tampoco hubiera sido posible alcanzar estas transformaciones que hoy tienen valor legislativo y que mañana deberán estar presentes en lo que son los resultados para beneficio de la población, si no se hubiera hecho un diseño acompasado para que todas estas sucedieran.

 

No fue casual –y lo hemos comentado en distintas ocasiones– que hubiéramos iniciado, con la solicitud abierta del entonces presidente electo Enrique Peña Nieto, de que apoyáramos una reforma a la Ley Federal del Trabajo, que la pusiera al ritmo de los tiempos, y que posteriormente –él ya como Presidente y habiendo construido alrededor del Pacto por México con otros partidos políticos, lo que podría ser un diseño de verdadero cambio, de un cambio con rumbo–  fuéramos a darle vida legislativa, legal, a una reforma Educativa, y que posteriormente a ello, nos pusiéramos a trabajar sobre una reforma en materia de Competencia, o también lo hiciéramos en Telecomunicaciones, o lleváramos a cabo una reforma de carácter Político y Electoral, o hiciéramos una reforma Financiera, también la reforma Fiscal, llevar a cabo un trabajo de primera en materia Energética.

 

La verdad es que todo ello, de manera sumamente armónica y con una inmejorable conducción por parte del gobierno y de su partido –el que usted encabeza–, fueron los que nos permitieron llevar a cabo las negociaciones que hicieron posible que tanto las reformas constitucionales –votadas por las dos terceras parte de la Cámara–, como las reformas legales, sean ya un hecho.

 

Que México se presente con mejores posibilidades de incrementar su tasa de crecimiento y, con ello, más bienestar para la población, generación de empleos, empleos bien pagados, y poder evitar que el crecimiento venga solamente a beneficiar a algunos y no a los muchos.

 

Con las reformas será posible no nada más crecer, sino crecer mejor, con menos desigualdad, combatir la pobreza, y lograr el propósito que todos tenemos como uno de los objetivos principales: el que los mexicanos podamos vivir felices y mejor.

 

Se dice fácil, pero quienes nos escuchan en esta Plenaria, las diputadas y los diputados de los partidos Revolucionario Institucional y   Verde Ecologista de México, saben el esfuerzo que tuvimos que llevar a cabo, pero sobre todo que este esfuerzo se hacía más fácil poderlo cumplimentar, porque nosotros estábamos convencidos que había una idea, una idea fuerza que era la que nos conducía.

 

Y esa idea fuerza es la del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, y la de quienes lo acompañan como eficaces colaboradores; esa idea fuerza constructiva es la que le ha permitido al PRI –bien encabezado por usted y por Ivonne Ortega– recorrer el país para decirles que algo bueno está sucediendo y todo es referencial al compromiso que hicimos en el 2012, al pedir nuevamente la confianza de los electores para volver a la presidencia de la República.

 

Nada enseña más que las dificultades, estoy seguro que las que nosotros tuvimos, después de haber perdido la Presidencia de la República, mucho nos instruyeron, y es lo que hizo posible que regresáramos a esta segunda alternancia con muchos mejores resultados de inicio. De eso, todos nosotros estamos convencidos.

 

Concluyo señor presidente.

 

Queremos darle a usted la seguridad que este periodo que iniciaremos no será en menor en productividad. Aun cuando las reformas más importantes ya están construidas, es ahora cuando nosotros tenemos que ir a eso valiosos detalles que hagan posible que las mismas venga a presentarse con mejores resultados.

 

Por eso le pedimos una vez más, señor presidente, que nos acompañe siempre con su idea y generosidad en este periodo legislativo.

 

Y el día de hoy le pedimos a usted inaugure esta Plenaria, para podernos instalar en los trabajos, que estoy seguro llevaremos a partir del primero de septiembre, después del segundo informe del presidente Enrique Peña Nieto.

 

Sea usted bienvenido.

 

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