Entrevista en la vieja casona de Xicoténcatl.

 

PREGUNTA.- Un alto mando del Ejército de Estados Unidos declaró que hay riesgo de que el cártel se apodere del gobierno y que entonces Estados Unidos está pensando en intervenir, en que sus Fuerzas Armadas participen ya directamente en territorio nacional en la lucha contra el narco.

Lo desmintieron, pero eso muestra que hay, en altos mandos del Ejército y en otros estratos del gobierno de Estados Unidos, esa idea de querer intervenir directamente ante la incapacidad del gobierno federal.

 

RESPUESTA.- Al igual que muchos de nosotros, leímos un dicho y después como se desdijo un alto funcionario del gobierno de los Estados Unidos, en aspectos de esta naturaleza.

Creo que debemos ser muy cautos hoy en día, sobre todo ante el gran reto que tenemos de combatir, todos unidos, la delincuencia en cualquier en donde se encuentre, pero sobre todo evitar estas consecuencias que están sucediendo y que eufemísticamente se han dado en llamar los daños colaterales, que han costado vidas de muchos ciudadanos inocentes.

Estoy convencido que México es suficiente con su autoridad y con su Estado, como para poder hacer frente a cualquier delincuencia que intente retar el poder del Estado, y lo que necesitamos todos los países es colaboración inteligente, entre unos y otros, pero cero intervención de un país sobre otro para poder resolver sus problemas.

En México hay suficiente capacidad para librar esa batalla, solos; bien acompañados solamente por la colaboración en información.

 

P.- ¿No ve usted ese riesgo, de que la incapacidad que ha mostrado el gobierno federal en controlar a los cárteles de la droga, se traduzca en esta intención de Estados Unidos de intervenir directamente?

 

R.- En el caso  hipotético que exista un gobierno incapaz de controlar una situación, habrá siempre un Estado, que habrá de ponerse por encima de ese mismo gobierno, para lograr el propósito.

El Estado mexicano es suficiente, capaz y poderoso, como para evitar que un grupo delincuencial pueda trastocar su seguridad y su paz pública.

 

P.- Insistir en el tema. La senadora Green decía que es momento que se pida al gobierno que retire la participación de México de la iniciativa Mérida, precisamente por estas actitudes injerencistas del gobierno estadounidense, y hay un punto de acuerdo pendiente en el Senado en ese sentido.

Le quisiera preguntar si ¿se va a dar curso en este periodo a esta petición?

También, si nos podría regalar un comentario sobre si ve las condiciones para que mañana se vote en el Pleno la elección del Ministro de la Suprema Corte.

 

R.- Comparto con la senadora Rosario Green, como con muchos senadores y senadoras, la necesidad  que México esté inmerso en un proceso de colaboración, en el cual el delito internacional o la delincuencia trasnacional, pueda ser combatida con colaboración internacional y transnacional. Solamente de esta manera seremos más eficaces.

Lo que es al Plan Mérida, en un principio significa el deseo expreso de los gobiernos, de lograr una colaboración respetando estrictamente la soberanía de cada uno de estos países.

Conservarlo de esa manera, aislado de cualquier tentación intervencionista por parte de algún país sobre el otro, debe ser el trabajo del Congreso y el Ejecutivo en turno.

Yo estoy por buscar más colaboración y menos intervención por parte de un país sobre el otro. La colaboración siempre será bienvenida e insisto, es un proceso natural que nosotros deberemos de vivir para ser más eficaces en el combate al narcotráfico y a la delincuencia organizada.

En el Senado de la República se ha iniciado ya un proceso, en el cual los Grupos Parlamentarios distintos, así como las comisiones encargadas de esta tarea, han empezado a entrevistar a los tres integrantes de la terna que el Ejecutivo puso ya a nuestra disposición.

Queremos hacerlo con enorme diligencia, en el entendido de que la Suprema Corte de Justicia necesita a este nuevo Ministro, que vendrá a completar no nada más el Pleno, sino una de las Salas más importantes, en donde se han dado ya más de 23 empates y dos en el Pleno, que es necesario resolver para lograr una justicia expedita.

Es del área de nuestra responsabilidad el llevarlo a cabo con la suficiente agilidad, pero también la pertinencia del estudio de cada uno de los perfiles de ellos.

Estoy convencido, porque así lo ha hecho el Grupo Parlamentario del PRI, que pondrá por enfrente los ejes más importantes que deberán definir el voto del Pleno en su momento, para poder alcanzar esas dos terceras partes, a fin de que sea nombrado el Ministro de la Suprema Corte de Justicia.

Y uno de esos ejes, el más importante que nosotros hemos visto, es que se trata de reponer en la Corte y en la Sala que ha quedado incompleta, a un penalista, a alguien que domine el derecho penal, para que de esta manera se encuentre la integralidad de la misma, pero también la funcionalidad de la Corte. En ello se ha puesto mucho esmero.

Quiero hacer un alto en el camino para comentar que he recibido opiniones –no nada más de mi Grupo Parlamentario, sino de otros Grupos Parlamentarios– que la terna ha sido compuesta por tres Magistrados de alta calidad; que los mismos han mostrado conocimiento sobre lo que es el derecho y sobre todo la razón constitucional que anima en buena parte lo que es un Tribunal Constitucional, como es la Suprema Corte de Justicia.

El proceso ha culminado ya, y creo que pronto tendremos un dictamen –si no es que el día de hoy– que quedará a disposición de la Mesa.

Este dictamen es solamente de procedimiento: ¿cumplen o no los tres propuestos con los requisitos constitucionales para ser Ministros de la Suprema Corte de Justicia?

A final de cuentas, quién es aquel que logra ser evaluado de mejor manera y con ello se consiguen las dos terceras partes del Pleno, se podrá descubrir cuando este dictamen se ponga a disposición de la Mesa y a la vez, la Mesa lo ponga también a disposición del Pleno para ser votado.

No tengo todavía la opinión de los coordinadores de los distintos Grupos Parlamentarios, de si ya han tenido una discusión interna que les permita tomar una decisión.

En cuanto ellos me informen que están listos como para pasar una votación al Pleno, dispondré como presidente de la Mesa Directiva, que se ponga a disposición del mismo para ser votado. Podría ser este jueves o el próximo martes.

 

P.- ¿Su grupo ya tomó una decisión?

 

R.- La decisión que tomamos es primero saludar la terna, por su pertinencia y la calidad; y segundo, el seguir evaluando quién de los tres está más capacitado, sobre todo en derecho penal, como para poder integrar la Suprema Corte de Justicia.

El tema estará circunscrito a la disciplina en derecho penal.

 

P.- En este tema de la colaboración México-Estados Unidos, ¿el gobierno del Presidente Felipe Calderón y la Cancillería no han asumido una actitud tibia o poco efectiva para reclamarle al vecino país que tenga, ahora sí, mayor colaboración con nosotros tratando de detener el tráfico de armas y el consumo de estupefacientes en ese país?

Y la segunda, un comentario a esta calificación que le dio a su iniciativa de bajar el IVA, el secretario de Hacienda; dice que su propuesta la considera, así lo dijo, “sexy”.

 

R.- Ha de ser porque “está muy buena”, pero en fin. Quisiera comentarles a ustedes que observo en el gobierno federal mucha responsabilidad y prudencia también, para no responder a versiones individuales de algunos integrantes de otros gobiernos.

El Gobierno de la República debe atender siempre todas aquellas declaraciones oficiales, y con esto subir en buena parte el nivel del diálogo y la discusión.

Estoy convencido, insisto, que nada debe atentar en contra de la verdadera colaboración entre gobiernos, para lograr el propósito de abatir la delincuencia y el narcotráfico, este es un problema en común.

Seguiremos insistiendo –como lo ha hecho el gobierno federal, directamente el mismo Presidente Felipe Calderón, hay que reconocerlo– que el gobierno de los Estados Unidos debe esmerarse más en tener un control, sobre todo de armas de alto calibre, que pueden ser vendidas libremente y que son objeto de comercio en nuestro país.

Creo que no es nada más legal, sino legítimo, que el gobierno de los Estados Unidos, mediante este procedimiento, no nada más esté haciendo negocio con el gobierno mexicano, vendiéndole armas para combatir a la delincuencia, sino también permitiendo que estas armas se les vendan a los delincuentes para combatir a nuestro gobierno.

Este es un asunto que debe ponerse sobre la mesa de manera firme, respetando –como así lo exigimos nosotros también–  nuestra soberanía y nuestra forma de pensar.

Sé que en los Estados Unidos existe una cultura armamentista, que ellos quieren proteger, pero nosotros estamos poniendo también a discusión, cómo esa cultura y sus abusos pueden estar generando más violencia y armando a la delincuencia en México.

 

P.- Un poquito redundando o más bien ampliando en lo que usted comentaba de estas declaraciones del funcionario, del subsecretario del Ejército. Senador, ¿no se está dando también un poco la imagen hacia nuestros vecinos del norte, que finalmente son los que tenemos aquí cerquita, de que se está saliendo de las manos por parte del gobierno federal el control del crimen organizado?

Y si me permite otra pregunta, ¿cómo van las negociaciones al interior y fuera de su partido sobre este planteamiento del IVA y la reforma hacendaria?

 

R.- Yo no podría de ninguna manera aceptar que por declaraciones aisladas e imprudentes de algún funcionario extranjero, podamos sacar como conclusión que el ambiente en México, la paz, la tranquilidad, están siendo ya trastocadas, de tal manera que se ha perdido el control sobre el combate a la delincuencia organizada y sus efectos y violencia que tenemos hoy en día.

Estoy convencido que hoy más que nunca es la hora de que la República y los poderes de la República unidos, enfrenten lo que es un verdadero reto, como es el de la violencia y la delincuencia organizada que viene junto con ella, y que nos permita a nosotros garantizarle a los mexicanos esa paz y esa tranquilidad.

No es lo más prudente iniciar un debate sobre este aspecto.

¿Y la otra pregunta cuál era?

 

P.- Lo de la reforma hacendaria.

 

R.- El Grupo Parlamentario del PRI en el Senado insiste en explicar lo que es el contenido de una propuesta de verdadera reforma hacendaria, que tiene como eje principal romper el dilema de aquellos que piensan que solamente es posible captar más ingresos si se suben los impuestos.

Nosotros y por experiencias que se han tenido en otros países, estamos  seguros que nuestra propuesta de bajar impuestos para captar más ingresos es posible, siempre y cuando se acaben con los privilegios que hoy existen en cada uno de ellos, tanto en el impuesto al consumo, como en el Impuesto Sobre la Renta; siempre y cuando se simplifique lo que es la recaudación fiscal; siempre y cuando se vea la mejor manera de incentivar el mercado formal sobre el mercado informal.

Seguimos diciéndole a quienes no les alcanza la imaginación para poner sobre la mesa un proyecto que baje impuestos y recaude más, que nosotros estamos dispuestos a discutirlo con todos aquellos que tengan deseos de resolver lo que todos sabemos: que lo que tenemos no funciona, y que pocos que se han atrevido a poner sobre la mesa, lo que piensan puede funcionar mejor.

Y quien crea que tiene una propuesta mejor que la nuestra, que la ponga sobre la mesa para iniciar el debate. De lo contrario, lo único que vamos a hacer es discutir sobre una sola, que es la del Grupo Parlamentario del PRI en el Senado.

Estamos procurando –antes de presentarla ya formalmente en el Senado de la República y remitirla para su revisión a la Cámara de Diputados–, socializarla con el mayor número de legisladores de nuestro partido y de otros partidos, así como también con grupos de interés, sobre todo de los sectores privado y social, porque con ello, estoy seguro, ordenaremos muy bien una discusión y un debate hacia donde debe dirigirse el país

Y estamos convencidos: es posible bajar impuestos y recaudar más, sobre todo si acabamos con los privilegios en los que han vivido muchos grupos que hoy deben dar ese gran salto responsable a admitir que debemos tener una reforma hacendaria integral.

Por cierto, una propuesta como la que nosotros estamos poniendo sobre la mesa para bajar impuestos y recaudar más, acabando privilegios simplificando la recaudación, deberá  ser acompañada, como lo bien lo dice el Grupo Parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, con una revisión del gasto público, con una redirección de lo que es el presupuesto, porque está más que probado que éste ha sido un gobierno rico con resultados pobres, porque no ha sabido gastar en todo aquello que generé crecimiento económico y empleo, que es lo que le interesa a la gente.

A la gente lo que le interesa es que en el  futuro tengan  empleos dignos y bien remunerados, y para ello es necesario crecer a una proporción mayor a la que mediocremente lo hemos hecho en cerca de cinco lustros.

 

P.- Senador, buenas tardes, siguiendo el tema del IVA, ¿ya tendrían una fecha más o menos para poner esta propuesta sobre la mesa para que la vean los panistas? porque el reto de ellos es decir que está nada más mediáticamente nombrada esta propuesta, pero no hay tal.

Y la otra, sabemos que se reunió hoy con el Presidente Calderón, ¿Qué temas trataron, si fue cordial el encuentro o hubo choque de trenes ahí?

 

R.- Sí el encuentro fue no nada más cordial, sino muy estimulante. Estuvimos en una ceremonia que año con año se celebra, que es la Marcha de la Lealtad, donde al Heroico Colegio Militar se le recuerda por haber acompañado al Presidente Madero en alguna de las asonadas que vivió, y que fue motivo de satisfacción ver que las fuerzas leales del Heroico Colegio Militar y del Ejército estuvieron de su lado.

Tuve la oportunidad de escuchar una magnifica pieza oratoria del secretario de la Defensa Nacional que recuerda esos momentos y que hace del Ejército motivo de orgullo por el refrendo de la institucionalidad que lo ha significado por muchos años.

También el estar presente y esto es lo más emotivo, en una entrega de un reconocimiento y una bandera nacional a los familiares de muchos de los militares que han perdido la vida –hoy que auxilian al gobierno de la República– en el combate a la delincuencia organizada y al narcotráfico.

 

P.- Como priista quisiera conocer su balance o una reflexión de ¿qué le ocurrió al PRI en estos dos primeros procesos electorales de este año? ¿Por qué el PRI perdió la elección en Guerrero, desde su punto de vista, y por qué el PRI perdió la elección en Baja California Sur? Y si esto, desde su punto de vista, ¿va a tener un impacto frente a los comicios, en particular 2012?

 

R.- Como priista, entonces, tendría que pronunciarme: hay que sacar lecciones de las elecciones, y en estas dos iniciales, en las que competimos para poder ganar dos gubernaturas, en manos del Partido de la Revolución Democrática –que en ambos estados no había hecho un trabajo efectivo, ni había generado progreso y tranquilidad–, nos hicieron avanzar en número de votos, en comparación con los comicios anteriores, pero no pudimos alcanzar el número suficiente, como para poder tener el triunfo electoral y volver a un gobierno priista en ambas entidades que ya estaban gobernadas por un gobierno distinto.

La evaluación es que el PRI avanza, logra más votos, lamentablemente no todos los que queríamos, como para haber ganado esas elecciones, debido a una serie de estrategias que siguen otros partidos políticos que se desfiguran, adoptando candidatos de distintas fuerzas políticas de otros partidos políticos, y que al desfigurarse, estamos seguros que en el tiempo perderán identidad y también fuerza.

Lo que no está sucediendo en el PRI. El PRI está manteniendo su posición de llevar con enorme claridad y transparencia candidatos que ofrezcan lo que un partido político respalda, a diferencia de los otros partidos políticos, donde el Partido Acción Nacional ha tenido que ir con un candidato del Partido de la Revolución Democrática, y que es posible que en el futuro, ninguno de los dos partidos apoye ese gobierno.

Lo mismo ha sucedido en otra entidad como Guerrero, en donde el partido que se encontraba en el gobierno no encuentra un candidato de su partido y tiene que recurrir a un priista para que los encabece, a fin de alcanzar un número suficiente de votos para mantenerse en el poder, en el desfiguro total porque no sabemos qué partido va a gobernar.

Nosotros creemos que es necesario, como priismo, seguir manteniendo una línea de congruencia, de limpieza y transparencia,  en la postulación de nuestros candidatos y que deben enfrentar esta descomposición que se da en los otros partidos, en donde un dirigente del Partido Acción Nacional grita “ganamos”, con un candidato del PRD, que surgió del PRI.

O posteriormente un candidato del PRD que surge del Partido Acción Nacional y que tiene un dirigente de otro partido político que lo impugna. O lo que es más incongruente todavía: un candidato del PAN que surge del PRD que tiene un dirigente del PRD que le llama traidor, después de que ellos pudieron conseguir un candidato del PRI para que fuera candidato del PRD en algún otro lugar.

La verdad que esta confusión que están generando los partidos políticos es porque no tienen idea ni rumbo, porque no saben qué hacer con el poder; y a lo único que se dedican es a la posibilidad de ganar elecciones.

El PRI no cometerá ese error. El PRI deberá seguir insistiendo en hablarle con claridad, con enorme transparencia y responsabilidad a los mexicanos. De qué es lo que deseamos que ellos voten.

Si los otros partidos quieren seguir por la ruta de la confusión, estoy seguro que los mexicanos lo van a sancionar.

 

P.- Aquí se está llevando un foro sobre lavado de dinero y quisiera preguntarle si usted cree que tiene viabilidad para salir en este periodo una reforma y, la segunda es una puntualización sobre el tema del IVA. Quiero preguntarle, senador, si las resistencias que existen al interior del PRI, desde su punto de vista, ¿provienen del grupo político que apoya Enrique Peña Nieto? ¿Si es un freno porque vienen los comicios mexiquenses o es un freno ya por el tema de la carrera en la sucesión presidencial?

 

R.- Primero. Una reforma sobre lavado de dinero, es necesaria. Hoy en día con este seminario que bien está organizado el Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, podremos sacar una serie de conclusiones para perfeccionar una iniciativa que envió el Ejecutivo que, por cierto,  adolece de un principio fundamental: no se prevé como vigilar y sancionar a las entidades financiera que sería el lugar donde más se podría intentar el lavado de dinero.

También, al escuchar a ponentes internacionales nos hará coincidir a los senadores, de mejor manera, en la dictaminación que a futuro tengamos de ella, estemos dispuestos a darle mucha fuerza a la legislación para el combate a lavado de dinero y a la corrupción, pero además  mucha dirección para que estas facultades queden inscritas en un órgano verdaderamente autónomo que se encargue de hacer que esta lucha se vuelva un combate verdadero en contra de la delincuencia.

Por otra parte, en la propuesta que el Grupo Parlamentario del PRI en el Senado ha puesto su mayor interés en el tema de la reforma hacendaria, lo que hace falta es que hagamos un proceso de explicación mayor, tanto con nuestros militantes del Partido Revolucionario Institucional en Cámara de Diputados, como también hacia otros grupos de interés.

Lo que observo en el PRI, es la coincidencia que cualquier reforma hacendaria en momentos tan difíciles en los que se ha incrementado la pobreza, por falta de crecimiento económico, no se debe gravar a quienes menos tienen, sobre todo en alimentos y medicinas.

Nosotros en el Senado coincidimos con la militancia priista, entendiendo que la Constitución está por encima de cualquier partido político y de los señalamientos del mismo; pero también coincidiendo que la Constitución señala tres principios básicos para poder ordenar la recaudación.

Esto son: equidad, proporcionalidad y redistribución. La propuesta que se ha construido desde el Grupo Parlamentario del PRI en el Senado, de reforma hacendaria, atiende estos tres principios y, al hacerlo entendemos que los alimentos y las medicinas de las clases más desprotegidas y de las clases medias, no serán gravadas nunca.

Lo que debemos intentar es un procedimiento mediante el cual la proporcionalidad y la equidad se hagan presentes, porque hay muchos alimentos y productos que le llaman medicinas, que deben causar IVA, sobre todo aquellos que no son usados por las clases más desprotegidas y por las clases medias.

Vamos, estoy convencido que la discusión no tiene un tinte político, sino de funcionalidad y, para ello, la explicación será muy pertinente.

Muchas gracias.

 

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