Ante el populismo, ni un paso atrás en las reformas

 

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Descubro tentaciones sumamente populistas, de decir que lo que se ha hecho no hay que conservarlo; pero ni un paso atrás en las reformas.

Buenos días y muchas gracias.

Desde el inicio –cuando Carolina y yo– resolvimos que queríamos ir a solicitar el apoyo de sectores y organizaciones como lo señala la convocatoria, decidimos que una de las primeras reuniones que debíamos tener era con nuestro sector y con la mujeres.

Vamos, con nuestro origen, con el lugar en donde estamos ciertos que podemos hacer compromisos específicos con los cuales avanzar en los próximos años.

Lo hicimos pensando y pensando bien, que ésta es una de las mejores formas de poder consolidar en una propuesta –como la que hoy pedimos– el apoyo de ustedes.

Pedimos su apoyo para poder registrarnos y estaremos más que listos a suscribir los compromisos más importantes que debe tener un PRI en estos momentos, sobre todo después de la grandes reformas, las grandes reformas que encabezó el presidente Enrique Peña Nieto en el inicio de su gobierno.

¿Y por qué quiero platicarles de esto? Bueno, bien lo señaló hace un momento Diva, yo podría definirme como un producto natural de la mujer: de mi abuela, mi madre, mi esposa, mi hija, de mis nietecitas y, ahora, de mi gobernadora que va estar haciendo sus cosas allá.

Pero no es casual, porque aún cuando parezca recurso manido, quienes realmente lo sentimos, sabemos que la orientación original y autentica de cada uno de los seres humanos, donde tiene mayor consistencia, es el consejo de la sensibilidad de la mujer. Quizá de ahí viene esa sensibilidad que de una u otra manera yo tengo la posibilidad de haberla adquirido.

Hoy quiero hablarles de la razón fundamental por la cual Carolina y yo decidimos participar: yo diputado federal junto con muchas de mis compañeras que se encuentran aquí, acompañadas también de diputadas federales electas, igual que Carolina, y muchas más que no tardan en serlo, estoy convencido que la ruta de las Reformas que se propuso el presidente Enrique Peña Nieto no ha terminado.

Esa ruta de las reformas de las que nos vino hablar aquí hace poco el Presidente y que nos dijo con claridad, son las Reformas del PRI, son sus Reformas del PRI, no son de nadie más. Por eso es que hemos avanzado, y dentro de esas no nada más están la reforma en materia de Educación, de Competencia Económica, de Telecomunicaciones, de Justicias, de Transparencia, Energética, Financiera, entre otras, sino hay una reforma fundamental que nosotros no debemos permitir un paso atrás, ni tan siquiera para agarrar la viada, y esa es la reforma que el presidente Enrique Peña Nieto nos pidió a nosotros que suscribiéramos en la cual se busca en realidad y de manera definitiva la equidad, la equidad de la mujer en contienda.

Descubro tentaciones, tentaciones sumamente populistas, de decir que lo que se ha hecho hay que echarlo a lado, no conservarlo, destruirlo, y yo quiero decirles que lo que se ha hecho en estos primeros tres años del presidente Enrique Peña Nieto acompañado por su partido, por el PRI, ha hecho que nos instalemos verdaderamente en el Siglo XXI y dejemos atrás el Siglo XX, que nos dio muchas satisfacciones, pero hoy es el signo de los tiempos.

Vamos, no podríamos estar nosotros trabajando en la nostalgia de un partido político ante una necesidad como la que tenemos hacia adelante.

De ninguna manera podríamos aceptar que un partido político como el nuestro ha sobrevivido 86 años, producto de la casualidad, de ninguna manera; lo ha hecho porque ha sabido actualizarse, porque ha sabido estar en su momento, porque ha resuelto hacer los cambios necesarios en el momento justo.

Y los pasos que ahora hemos dado son en la ruta correcta: inscribir a México en la modernidad y ahí no podemos de ninguna manera descuidarnos.

Para eso está el PRI, para seguir encabezando las reformas que hagan que las cosas buenas pasen, porque ahora deberemos entrar en la etapa de los resultados; sí, ya tenemos bastantes de ellos, todavía para nosotros insuficientes.

¿Por qué? Porque si no hubiéramos tenido esas reformas, estoy seguro que la volatilidad mundial y la crisis financiera que se vive, muchos efectos se hubieran tenido en nuestro país.

Tenemos que soportarnos en ellas, en esas reformas que necesita un partido que las impulsen, porque para eso somos un partido en el gobierno.

Lo he dicho y lo repito: que nadie se extrañe, un partido en el gobierno apoya a su gobierno, platica con su gobierno, resuelve con su gobierno y negocia con los otros partidos políticos.

Pero para eso necesitamos el entusiasmo natural que proviene de nuestro origen y ese es la mujer.

Hoy que dice nuestra amiga Diva, y es cierto –ya después les platicamos por qué confidente– cómo vamos a ir juntos ustedes y nosotros a la construcción de ese México que todos están esperando, a la visión en conjunto de un país más próspero, como el que nos hemos imaginado desde que iniciamos las reformas, como el que hemos construido con tanto esfuerzo, con tanta negociación, con una visión de un Estado moderno, como la que tiene el Presidente de la República, que surgió de estas filas, el presidente Enrique Peña.

Hoy en día hay quienes intentan regatear lo avanzado, disminuir su importancia, sin darse cuenta que esto es lo que ahora sí nos hace diferentes, después de tanto tiempo de haber perdido la oportunidad de transformarnos.

Tuvo que regresar el PRI en una contienda triunfadora en el 2012, para que las reformas para poner al día al país se llevarán a cabo; hoy habrá que defenderlas, y esa es la razón más importante por la que venimos a pedirles a ustedes su apoyo, su apoyo para ser secretaria general del partido, Carolina Monroy, y su amigo Manlio Fabio Beltrones.

Por cierto Diva –el inconsciente es importante– a Carolina le dijo del Mazo, y a mí me dijo Rivera, es el inconsciente. Es la mujer y ahí es importante también que se descubra.

Déjenme decirles por último, la apuesta de nosotros es que construyamos alrededor de las reformas el México que estamos planeando y el que estábamos viendo hacia el futuro; todas y cada una de ellas, la verdad es que no nos empiezan a dar más que los primeros resultados, incluida la Reforma Constitucional de la equidad.

Porque lo que ahora toca hacer al partido, –y esto es importante–, dije que ni un paso atrás en lo que ya logramos, pero lo que toca es hacer convivir dos principios constitucionales que salgan beneficiados y que ayuden a México:

El primer principio es el principio democrático y el segundo principio es el de la equidad. Hacer convivir uno con el otro es tarea definitiva entre cada uno de nosotros. Es hacer política, hacer política para que los acuerdos sean los que nos resuelvan los problemas, no los problemas los que nos lleven a los acuerdos.

Estoy más que convencido que esos dos principios constitucionales es la vida misma del PRI. Democracia y equidad y los dos los hemos puesto en la Constitución.

Los dos serán buena parte de los ejes que este PRI deba de consolidar, de ahí la importancia de una próxima dirigencia. De una dirigencia que sepa entreverar a mujeres y hombres a generaciones distintas, decía el maestro Reyes Heroles y se pronunciaba en este partido “que la magia y la fortaleza del PRI estaba en el entreveramiento generacional”.

Hoy digo que ese entreveramiento generacional debe incluir el garantizar la participación equitativa de mujeres y hombres, ahí está la fuerza del PRI, con las más jóvenes dirigentes de Tlaxcala, de Aguascalientes y nuestras dirigentes con gran capacidad construida a través de los años de conciliación, espera y paciencia. Estoy cierto que ambas las podemos conseguir.

Para eso va a estar Carolina Monroy, para su garantía con el apoyo total de parte –si así ustedes lo resuelven el próximo 17 de agosto– de su amigo Manlio Fabio Beltrones.

Yo deseo lo mejor para el PRI, porque juntos queremos lo mejor para México: hacer que las cosas buenas pasen.

Gracias.

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