07-05-2016

A Tamaulipas le va a ir muy bien con Baltazar Hinojosa

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

En verdad que les agradezco con el corazón la oportunidad de estar aquí en este bello Puerto, en esta ciudad que a mí, en lo particular, me gusta muchísimo.

Lo platicaba con varios de nuestros amigos y nuestras amigas –orgullosos del Puerto– de cómo de una u otra manera nos encontramos muy vinculados los que vivimos en el sur de un estado norteño –yo originalmente del sur de Sonora, aquí el sur de Tamaulipas– y cómo mucha de nuestra gente es muy parecida: sus formas de vida, sus familias, los valores que se tienen en cada uno de esos espacios, por eso me da muchísimo gusto la manera como Balta viene y les platica a ustedes de qué se trata esta elección.

Es que esta elección se trata de sus familias, se trata de que sus familias estén bien, en paz, como lo merece todo Tamaulipas y como lo exige Tampico, como lo hace Altamira y Ciudad Madero.

Y es por ello que cuando Baltazar me dijo que había esta oportunidad de estar en Tamaulipas, en el sur de Tamaulipas, en Tampico específicamente, no dudé ni un minuto en venirlos a saludar a cada uno de ustedes, a mis amigos, a mis amigas de esta región, de todo el estado, hacerlo con Marcela, con la esposa de Baltazar, y agradeciendo enormemente lo que José Antonio, Oscar y todos quienes han hecho del Club un orgullo, la anfitrionía y la oportunidad de estar aquí en este famoso Club Regatas.

Pero déjenme utilizar un poco del tiempo y les prometo –cuando un político se compromete a hablar poco no es muy creíble en ello– que hablaré poquito.

Déjenme decirles cuál es la razón que –además de poderlos saludar a todos y cada uno de ustedes– me motivó enormemente a venir aquí a Tamaulipas a saludar a mis amigos priistas, a los amigos simpatizantes, a quienes de una u otra manera no son ni priistas ni simpatizantes, pero que quieren un bien, quieren el bien para Tamaulipas y estoy seguro que eso es lo que nos convoca a todos unidos a buscar que le vaya bien a Tamaulipas.

Y es que conozco a Baltazar desde hace tiempo, y hemos sido compañeros, compañeros de lucha política, pero al mismo tiempo quienes hemos identificado tareas que son para beneficio de la comunidad.

Lo he visto proponer y disponer lo necesario para ser uno de los mejores en la propuesta, para poner por enfrente lo que él cree y está convencido que necesita México y Tamaulipas en lo personal.

Una simple anécdota lo pinta: siendo legisladores los dos, él insistió en sobremanera convencer a una difícil Cámara de Diputados –cuestión que yo veía cuesta arriba– de que le diera un voto mayoritario para disponer en la Constitución la obligatoriedad de la educación superior. Algo que a todos ustedes les parece muy lógico, pero que difícilmente parecía construirlo en una Cámara de Diputados dividida.

Lo vi en ese momento siendo yo senador de la República, y él diputado federal, con una pasión y una dedicación porque sabía que eso era necesario. No nada más alcanzó la mayoría en la Cámara de Diputados, sino alcanzó la unanimidad en la Cámara de Diputados.

Le comentaba en broma y enserio a Balta, que no me gusta mucho que algunos le hayan dado la unanimidad, porque son gente que siempre votan en contra, pero hasta esos contreras fueron quienes le dieron a Baltazar el beneficio de la confianza, ojo, de la confianza.

Esa confianza que se traslado al Senado y dispusimos que esto fuera ya una obligación constitucional, y que se dispusiera de los recursos suficientes para que hubiera esa educación superior.

Pero es que eso no falla. Cuando lo veo orgulloso decir: y fui secretario de educación en Tamaulipas es porque sabe que en el mundo, no nada más en Tamaulipas –aunque Tamaulipas sea parte muy importante del mundo–, lo que es un igualador social por excelencia, es que tus hijos, tus nietos, tengan una educación de calidad y pareja.

Cuando todos tienen una educación pareja, entonces son más iguales, es que a los mexicanos no nos iguala tener en la cartera el mismo monto de dinero, nos iguala que nuestros hijos, nuestros nietos, tengan una educación de calidad y pareja, porque eso sí les permite competir en igualdad de condiciones que otros que tienen mejor educación.

De ahí es que entiendo perfectamente bien lo que él intentó y logró en su momento y por lo cual se siente muy orgulloso.

Pero estábamos en la parte de la confianza, y decimos la confianza es lo que nosotros queremos tener en el futuro, en lo que va pasar en Tamaulipas, cuando lo escucho, lo veo, batalla para poder librar esa lucha para decirles: vamos a trabajar por el bien de Tamaulipas, e identificó perfectamente bien de que Tamaulipas ya no quiere saber más de los malos, sino más de los buenos, y de lo bueno que se puede hacer en Tamaulipas.

Pero es que eso nos sucede en todos los espacios en donde nos movemos. En donde –sí, es cierto– somos más los buenos que los malos, pero tenemos que hacer la diferencia y plantearla correctamente. Pero la confianza se gana cuando se actúa.

Hoy como presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, nosotros estamos muy preocupados por alguna zona aquí en Tamaulipas específicamente, y se los digo con todo afecto, aprecio y respeto.

Estamos muy preocupados porque en tres municipios en donde nosotros postulamos candidatos, sabemos que esos candidatos a presidentes municipales fueron amenazados por los malos, por los delincuentes o los narcos, o comprados por ellos. Lo cual los pone de su lado y del lado de lo que ellos quieran apoyar.

Los partidos están para postular candidatos que se identifiquen con un motivo específico y general, y ese motivo específico y general de parte del PRI y del candidato Baltazar ha sido buscar el bien y alejarse de lo malo.

Pero a estos tres candidatos del PRI, de los que estoy hablando –ojalá y todos los partidos que han sido tocados, comprados, corrompidos, amenazados por los malos, también se pongan a reflexionar al respecto–, nosotros dispondremos de inmediato el pedir que se les cancele el registro como candidatos del PRI porque no queremos tener a ninguno de ellos dentro de nosotros.

Y así deberían hacerle todos los partidos políticos. Esa es la única manera como van a entender los malos que no los queremos en Tamaulipas.

Y es que preferimos no tener candidatos en ninguno de esos tres municipios: en Hidalgo, en Villagrán y en Mainero, a conseguirle un voto de legitimidad a los malos que están atrás de ellos, aunque ellos digan que están apoyando a otro. Si se van es porque quieren apoyar a otro que está apoyado por los malos, no por nosotros.

Le decimos a los otros partidos políticos: actúen en consecuencia y quítenle el registro a aquellos que no se identifican con lo que quieren los tamaulipecos, que es paz y tranquilidad. Ya no queremos más contubernio con la delincuencia.

Pero eso es lo que nosotros vamos a hacer dentro del PRI, pero lo que más nos interesa es lo que ustedes van a hacer en el futuro, y para ello se necesita confianza, como dijese hace un momento Baltazar: quiero su confianza, quiero que confíen en mí. Lo escuchaban perfectamente bien Magdalena, lo hacía Griselda, Humberto, como candidatos a presidente municipal.

«Ofrezco hacer un gobierno limpio y eficaz», y yo creo en Baltazar, porque lo conozco tanto como ustedes.

Hace mucho tiempo que no teníamos a un candidato con tanta preparación, con tanto valor para ser gobernador del estado y sobre todo con tanta idea de qué hacer en el estado de Tamaulipas.

Y es que a Tamaulipas lo único que le falta es tenerle la fe que da la seguridad de que hay un gobierno que tiene idea de saber a dónde debe llevarlo.

Cuando habla de que hacer en Altamira, de que hacer aquí en Tampico, de que hacer en Madero, de que hacer en buena parte de la frontera, es porque lo sabe, porque lo conoce y de eso se trata esta elección.

No se trata de un tiro al vacío, se trata de la seguridad que solamente genera la confianza en saber que hay un hombre que sabe qué hacer en Tamaulipas en los próximos años.

El punto es que le vaya bien a Tamaulipas y eso es lo que estamos procurando. Si nosotros tenemos que aliarnos con todos aquellos que coincidan en que quieren que le vaya bien a Tamaulipas, que regrese la paz a Tamaulipas, que se acabe la violencia, que trabajamos en la misma ruta que nos ha demostrado en ocasiones que da resultados y corrijamos aquello que no se está haciendo bien, es entonces que tenemos que darle su voto de confianza a nuestro amigo Baltazar. Yo en lo personal, desde hace mucho tiempo, se lo di; hoy a los tamaulipecos les pido esa confianza para Baltazar.

Término diciéndoles: siempre me preguntan de qué se trata una elección, y la principal respuesta que da la mayoría es de ganar las elecciones, y entonces la única oferta que tienen para cada uno de ustedes es que queremos ganar, pero nadie habla de qué quiere que gane la gente, que ganen los tamaulipecos, y yo creo que para poder combinar las dos se necesita no nada más ganar unas elecciones, y para ganar unas elecciones los necesitamos a ustedes, y la confianza de ustedes en los candidatos, en las candidatas a diputadas locales, a diputados locales.

Se necesita adicionalmente saber que se va a gobernar mejor, no es simplemente ganar, es gobernar mejor, de eso se trata también una elección.

Yo veo a los candidatos –y me lo decían hace un momento algunas amigas que se acercaban, no sé si era Liliana o era alguna otra– y preguntaban de los candidatos que ustedes ven, ¿a quién dejarías tú cuidar a tus hijos?

Cuando yo veo a la familia de Balta, de Marcela, sus niñas, lo que hacen, rápidamente volteo a ver: pues la dejaría en casa de Marcela, de Balta, porque sé que tendría una buena educación y cuidado.

Pero cuando veo a algunos otros improvisados que andan por ahí y que de paso andan pidiendo que les ayuden a ganar, aunque sepan que no van a gobernar, es cuando me viene a mí la necesidad de decirles otra vez: estas elecciones se tratan de que les vaya bien a su familia, a sus hijos, que le vaya bien a Tamaulipas, no que le vaya bien a los políticos tradicionales.

Yo les agradezco enormemente su atención, sé que ya tienen hambre –ahorita estaba viendo aquí a mi diputada, que me hacía algunas señales, Paloma, tengo hambre, pero, bueno– yo lo sé.

Miren, en los últimos años juntos hemos trabajado –lo sabe bien Paloma, como lo sabe Balta, como lo sabe Marco, como lo sabe todos y cada uno de ustedes– e hicimos una serie de reformas a nivel nacional, porque sabíamos que las cosas no estaban bien.

Cuando hacemos una reforma en materia de educación, es que sabemos que se necesita tener educación pareja.

Cuando hacemos una reforma en materia de telecomunicaciones, sabíamos que no éramos competitivos, que las llamadas telefónicas eran casi un saqueo en su momento, los servicios de telecomunicaciones eran muy caros, no se querían establecer las empresas por ello.

Cuando hicimos una reforma en materia de competencia económica, es porque sabíamos que los monopolios no deben de existir, porque esos van en contra del bolsillo de las familias.

Cuando se hace una reforma en materia energética es porque sabemos que nos necesitamos todos, nos necesitamos los particulares y el gobierno, porque somos parte, una parte de este país.

Cuando se hace una reforma en materia de justicia, de juicios orales, es porque sabemos que a la gente lo que le duele es eso, la justicia cotidiana, como lo dijo hace algunas semanas el mismo presidente Peña Nieto.

A la gente lo que le duele es que sus juicios personales sean tan largos y que los únicos que salgan ganando sean los abogados, que no cuidan ellos tener calles seguras, casas seguras, escuelas seguras, que existe una delincuencia en la calle, eso es lo que la gente está pidiendo, certidumbre, certidumbre que viene con la confianza.

Yo tengo la confianza que a Tamaulipas le va a ir muy bien con Baltazar Hinojosa.

Muchas gracias por escucharme.